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Esta radio es una mierda |
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Una cuestión de actitud lingüística |
La vida seguía muy normal en aquella calle. Había muchos niños muy chiquitos jugando al fútbol, gente conversando o caminando tranquila. De repente, pasó un automóvil policial con cuatro hombres encapuchados dentro mirando por la ventana. En sus manos, cada uno tenía un fusil apuntando hacia fuera. Nadie se asustó. Los niños continuaron jugando y la gente siguió conversando y caminando. De repente, se escuchó en alguna radio: "Usted está en la Favela". Las dos partes de la ciudad: "morro" y asfalto. Salir del centro de Belo Horizonte, la tercera capital más importante de Brasil, después de San Pablo y Río de Janeiro, en dirección a la favela del Aglomerado da Serra, puede parecer una clase sobre el proceso de segregación de una ciudad brasileña. Se parte en ómnibus desde donde se ven los rascacielos que reflejan en sus ventanas el submundo de limosneros, vendedores ambulantes y limpiabotas, y se sigue hacia el barrio Serra, el más aristocrático de Belo Horizonte: confortables viviendas, escuelas, tránsito debidamente señalizado e infraestructura. El punto final del ómnibus es el Hospital Evangélico, donde termina el asfalto. Desde allí para adelante todo es puro cerro, cubierto de ranchos de ladrillos y tablas. Arriba, está la Radio Favela FM. Y ¿ahora? ¿Cómo hacer para llegar? -¿Por favor una información, usted sabe
donde queda Radio Favela? El “Amarelinho” es un microbús amarillo que cuesta 0,30 centavos de real1 y es el único medio colectivo que sube favela adentro, pasando por sus senderos estrechos y callejas, como es la “Rua da Lagartixa” (la calle de la lagartija), así llamada porque cuando pasan los carros, les toca a los transeúntes aplastarse contra la pared como hacen las lagartijas. A cualquier hora del día, el Amarelinho sigue tan abarrotado de gente que para que uno se baje, por lo menos 10 personas también deben bajar. Los taxis no suben, a menos que el taxista conozca al pasajero: ‘!Te dejo en la puerta del morro pero a la favela yo no entro!’. Otra opción es subir caminando, pero hay que tener mucha resistencia para aguantar una ladera extremamente escarpada. Al menos que uno vaya en auto propio, subir a la favela supone todas estas aventuras, aunque de todas maneras, vale la pena. La calle “Flor de Maio” es la más importante del Aglomerado da Serra y donde se ubica un local de 3 pisos de piedra gastada con un portón multicolor, todo ilustrado, con dibujos que cuentan la historia y los hechos cotidianos de aquel lugar; Radio Favela FM, el mayor orgullo de los 160 mil habitantes de la comunidad de la Villa Nuestra Señora de Fátima una de las once villas del conglomerado. Portón adentro ya se está en el garaje dónde se encuentra la famosa y vieja Kombi blanca que se transforma en estación móvil para los reportajes y coberturas de eventos en vivo. Subiendo al edificio, se nota que la piedra fue mal cimentada y que toda la construcción es bastante precaria. En las paredes, en lugar de pintura, se exhiben los varios certificados de participación en seminarios, condecoraciones, premios y muchos reportajes de periódicos sobre la emisora. Después de llegar y conocer todos los departamentos, salas, estudios y la terraza -con vista para observar toda la dimensión del Aglomerado da Serra- lo primero a hacer es aprender a atender el teléfono que no para de sonar. ‘Si te vas a quedar aquí unos días, aprende a atender el teléfono para ayudar a la gente’, comenta Aparecida una antigua oyente que se volvió secretaria y es hoy la única mujer del equipo de funcionarios. Son 8 líneas telefónicas que reciben cerca de 1200 llamadas al día, desde el asfalto, pero también de las favelas de la periferia de Belo Horizonte. A las 19 horas, James Brawn soltaba aquél grito irreverente en “Sex Machine” y, luego, una voz entraba: “Esta es la verdadera voz de Brasil". A esa misma hora, estaba entrando al aire en todas las radios brasileñas el programa oficial y obligatorio del gobierno federal llamado ‘La voz del Brasil’2 . Era sólo un juego hecho con un transmisor alimentado a pilas (en la favela no había corriente eléctrica) por un grupo de cinco amigos adolescentes de entre 16 y 18 años. La inspiración vino de la Radio Del Rey, hoy 98 FM, que tenía la antena instalada en el alto del cerro donde vivían. Ellos miraban la antena y se preguntaban: ¿será que no podríamos tener una igual y hablar a toda la favela? La radio Del Rey sólo saludaba a los barrios ricos: Funcionarios, Anchieta y Belvedere. Pero, quién trabajaba en la radio era gente de la favela, haciendo la guardia o la limpieza. Cierto día, salió en una revista de electrónica, un artículo explicando cómo se podía hacer un transmisor casero. Fue sólo juntar la plata para comprar las piezas y montar todo sin mayores dificultades. De esos cinco chicos, apenas dos están aún hoy en la radio: Misael Avelino dos Santos, presidente de la actual “Fundación Educacional Radio Favela” y Nerimar Teixeira, el director. La radio comenzó en el barracón de la madre de Misael. Después, cada día funcionaba en la casa de uno para despistar a la fiscalización. En aquella época, ya se oía la radio en todo la gran ciudad y en el Gran Belo Horizonte con calidad de alta potencia, debido a que habían pocas radios con un transmisor de apenas cinco “watts” Para pasar mucho “funk” de James Brown y de Gerson King Kombo, era usado un tocadiscos con pilas. Pero, la policía llegaba y destruía todo a golpes y no pocas veces, el micrófono se transformaba en una S. Fueron cerca de 20 años transmitiendo clandestinamente, a la hora de la Voz do Brasil. Las primeras transmisiones eran boletines de sindicatos y lecturas del periódico más izquierdista, intelectual y cómico del Brasil: El Pasquín: ‘La gente tenía el placer de leer el Pasquín, aquel periódico tan loco’. Misael dos Santos está de acuerdo: la historia de desobediencia civil y la represión policial les dieron visibilidad y fortalecieron a la Radio Favela. La última vez que fue apresado, había una escolta de 700 policías y dos helicópteros sobrevolando el cerro. Televisión, periódicos, todo fue relatado por la prensa sensacionalista de la televisión y de los periódicos. En medio de toda esta situación, existió un hecho llamativo: el juez que le condenó tres veces, acabó emitiendo un juicio extraño: ‘Si el continúa actuando como un pirata, entiendo que obliga al gobierno y a ANATEL a legalizar todo’. Mientras la fiscalización reprimía la transmisión,
la sociedad belohorizontina se movilizaba en favor de la emisora. Hubo
una campaña muy importante hecha por los artistas pintores de la
ciudad que salieron a pintar los muros de Belo Horizonte con murales para
divulgar la radio. El coordinador de la campaña fue el artista
plástico Fernando Fiuza, uno de los más reconocidos en Brasil. Las ventajas de recibir el permiso no acabaron allí. La calle de la radio ganó un asfalto cuando subieron a la Radio Favela, el Ministro de la Comunicación, Pimenta Veiga; el gobernador del Estado y el alcalde de la ciudad. La historia la cuentan con risa y gesto de ironía. Aquel día había llovido mucho y la calle tenía tanto barro que el gobernador estatal, Itamar Franco, tenía las botamangas de los pantalones sucios de lodo. Entonces, la autoridad municipal tuvo vergüenza del gobierno federal y días después, ordenó asfaltar toda la calle Flor de Maio. Pero, esa no fue la primera vez que los de traje y corbata subieron a la Favela FM. En el año de 2002, cuando en Brasil hubo elecciones presidenciales y las de gobernadores estatales, la emisora recibió en sus estudios al candidato a Presidente Ciro Gomes y a todos los candidatos al gobierno del Estado de Minas Gerais (el estado cuya capital es Belo Horizonte). Según el director Misael, ‘era imposible entender lo que ellos hablaban y estuve tentado de pasar por villero’. ‘Esa es la radio más difícil de
imitar porque la gente no tiene inscripción, no tiene forma, está
hecha al momento, por su raza’. El año pasado tuve una situación
difícil aquí: hicimos una fiesta juvenil y los evangélicos
no pueden danzar, ¿que cosa loca no? pero los instrumentos estaban
chirriando tanto que los niños no se contuvieron y los padres no
pudieron detenerlos. Vieran a todos los chicos. Ahora la gente se sienta
y planea sin saber nada de papeles’. El artista plástico Hélio Oiticica elogió el carácter “desmembrado”, “quebrado”, “espontáneo”, “improvisado” de la arquitectura de las favelas. El poeta Waly Salomão escribió sobre la “variedad de elementos”, las “ambigüedades de tratamiento”, el “zigzagueo entre la oscuridad y en la claridad” que caracterizan el “laberinto de las quebradas de los morros". La Favela FM, parece incorporar toda esa estética favelesca en su programación: es igualmente variada, improvisada y espontánea. ‘Esa radio es una mierda’, es lo que dice una de los avisos. Y si la comparamos con la estructura de cualquier otra emisora, es más o menos esa la categoría en que encaja. Allí, nadie tiene título de periodista, aparte de Misael. Pocos tienen el segundo grado de escolaridad completo y muchos son semianalfabetos. Pero, todos están lejos de la ignorancia. En vez de manuales de periodismo, hay cartillas sobre la promoción social, sobre salud, sobre racismo, sobre violencia y sobre la Constitución Federal. En la pared, existe un cuadro con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, frecuentemente consultado. Al micrófono, nada de reglas, nada de impostación de voz: ‘Yo hablo con esta voz que tengo, jocunda y que a todo el mundo le gusta.’ Y si cualquier persona quiere hablar ó ‘gastar palabras’ , la puerta esta abierta y siéntase a gusto. Cuando nadie puede atender el teléfono, para filtrar las llamadas, el presentador, simplemente, atiende al aire y puede ser quien sea, puede hablar lo que quiera: elogiar, reclamar o, “putear”. En contrapartida, la radio, de cualquier manera, siempre dice lo que piensa: - ¿Hola Radio Favela? Los comerciales van desde las campañas del gobierno hasta anuncios de casa de “pneus” y el patrocinio nunca puede ser razón para callarse. Un hecho los intriga: el gobierno es quién más anuncia y a quién más la emisora ataca. Tanta variedad no compromete la audiencia. Por lo contrario, esa es la clave del éxito: ’A mi me gusta Radio Favela porque es versátil y dinámica. Aquí tu puedes escuchar de todo,’ dice Ana Paula da Costa, presentadora del programa “Ciencia en la Favela”. Lo que importa es estar en la favela, porque como dice su director Misael dos Santos:, ‘aquí la gente no pasa música, pasa una idea’. Es por eso que ya se puede decir que la emisora es una marca, una huella: quién la escucha es diferente, piensa, se interesa por la ciudadanía. Para tener una idea de la fuerza de la institución Favela FM, basta salir por las calles de Belo Horizonte en el vehículo de la radio. Las personas saludan, hacen reverencias, miran admiradas y comentan. Parados en la señal de luz roja, el automovilista que para al lado pregunta: ’Hey! ¿Cuál es la sintonía de esa radio?’. Muchos la llaman la nave sonora. Pero, esa es una nave que está dispuesta a cambiar su curso y bajar donde la lleven los vientos, los ciclones y las tempestades de los hechos y de lo cotidiano. En el sistema Favela de producción, lo que va al aire depende de la pulsación del instante. Un programa se está transmitiendo tranquilamente, cuando llega a la radio la noticia de que un senador había declarado que quiere prohibir la publicidad externa con fotos sensuales y las manifestaciones en la plaza principal de Belo Horizonte. ‘!Eso es un absurdo!’ protesta indignado el director, Nerimar Teixeira. En un rato más, logra movilizar a todos en la radio acerca del tema. ‘Vengan, vamos a ver aquí en la declaración de los Derechos Humanos como él está intentando hacer algo prohibido y vamos a hacer un debate sobre ello.’ Y todos se ubican delante del cuadro de la DD.HH., buscando la razón, confrontando ideas, formulando opiniones para, en seguida, improvisar un debate lleno de polémicas. Incentivar a los oyentes para que llamen a la emisora a una discusión, es una práctica que siempre les gusta hacer y no encuentran dificultades:, ‘aquí estoy y les voy a pedir que telefoneen ahora ¿Ustedes quieren ver? dice Raúl Rodrigues, presentador de dos programas diarios: “Variedades” y “Quilombando”. Cualquier cuestión que entre por la puerta de los estudios -que está siempre abierta- y que sirva para entablar una discusión con los oyentes, es bien aprovechada y las puertas están siempre abiertas. Una investigación en la radio por ejemplo: ‘Aquí en los estudios estamos con Larissa Barbosa. Ella vino de Brasilia, está haciendo una investigación sobre la radio y ustedes quieren llamar para hablar con ella o dar la opinión de ustedes el teléfono es 3282-1045’. Bastó decir esto para que el teléfono empezara a sonar: Primero el señor José Miguel de Souza, 52 años, profesor. _”Buen día soy Miguel. ¿Que es
lo que el señor desea decir? De todas formas, la radio tiene una grilla de programación. La mayoría es de música, pero el orden es que la música se encuentre siempre en segundo plano. Lo importante es la utilidad pública. "La radio es la Internet de los favelados" como dice Misael dos Santos. Ella puede servir para mandar mensajes si alguien lo necesita hacer, pedir empleo, ayuda, anunciar la pérdida de sus documentos, robo de auto, etc.
Nosotros creamos el favelés. Tenemos el portugués que
se habla allí abajo. Aquí arriba lo que se habla es el favelés.
Es nuestro dialecto. Todo el mundo lo entiende. Después que los
“playboy” nos comenzaron a oír, la gente tuvo que traducir
varias cosas, allí la radio cambió la moda y también
cambió la música de los negros. Esa puede ser la característica más importante en Radio Favela: el lenguaje. Y si la manera de hablar es absolutamente coloquial y utilizando la jeringonza propia de los morros, molestó a los más conservadores y conquistó a los más contestatarios cansados de la repetición monótona de las otras emisoras. Sin ningún formato periodístico y con un lenguaje muy propio que ellos llaman de “favelês, el argot del morro" que sólo ellos entienden. Además poseen una manera combativa, agresiva, irreverente y humorística de decir las cosas, diciendo malas palabras, principalmente a las autoridades. Radio Favela fue conquistando a la gente del asfalto, principalmente jóvenes universitarios hijos de la élite. ‘Yo decía que la autopista nueve estaba libre para hacer caer las bolsas de mierda’, dice Misael dos Santos. Era una referencia a los vecinos del cerro que no tenían donde hacer sus necesidades y las tiraban en una bolsa que bajaba por la calle. De fondo, muchos ruidos de perro, de cacerolas, de agua escurriendo, etc. A los “playboys” -como ellos se refieren- les daba mucha risa, era pintoresco. Fue así , con los micrófonos abiertos a todos los ruidos, que la emisora conquistó al público intelectual de la ciudad, es la pauta casi constante de la gran prensa, ya posee una buena infraestructura técnica, logró el cuarto lugar en audiencia, en el Gran Belo Horizonte, y fue la única radio brasileña en participar del AMARC 7, la Séptima Conferencia Internacional de Radios Comunitarias, en el año de 1998, en Italia, donde hizo un convenio con la “Radio Popolare” de Milano que le valió un moderno equipamiento italiano de transmisión
De todo el trabajo que la Favela FM realiza contra el racismo, hay uno muy especial e incisivo. Es su participación en una red mundial de emisoras de habla portuguesa, en el Día Internacional del combate al Racismo, Xenofobia e Intolerancia. En ese año, el tema de la red en ese día fue "Sí a la Paz y No al Racismo" . Esta fecha recuerda una masacre ocurrida en los duros años de 1960, cuando parte de 20.000 negros, fueron masacrados en Sharpeville, África del Sur, por protestar pacíficamente en contra de las tarjetas que discriminaban los locales donde ellos podían circular, para no ‘molestar’ a los blancos con su "silueta púrpura". El primer día de investigación fue un jueves, 15 de mayo. En el día 13, Brasil había "conmemorado" los 115 años de la Ley Áurea que declaró la abolición de la esclavitud para los negros que hoy están, en su mayoría, segregados en las favelas. Alrededor de las 2 de la tarde comienza un alborozo de niños en la radio. Ellos hacen parte de: ‘El encuentro coral de la Favela’, creado por la radio. En medio de ellos, está la peluquera Dora Vieira y el equipo de su peluquería especializada en peinados afro. Todos están muy apurados. Nada puede salir mal.
En un instante más, esos niños y niñas van, por primera
vez a recorrer, con la "tarjeta" de la Radio Favela
FM, a la dimensión burguesa de la ciudad. Ellos van a realizar
dos presentaciones: en el Palacio de las Artes, -el mayor y más
lujoso teatro de Belo Horizonte- donde será lanzado el libro "Inclusión
del Negro en el Brasil, Una Cuestión de Conciencia",
del profesor Aluisio Pimenta y, luego, en la Universidad Federal de Minas
Gerais (UFMG) donde se está realizando el Congreso Internacional
de Educación e Inclusión Social. Y si alguien de su equipo se limita a un peinado más “standard”, ella protesta al toque: "No! Ponele ese cabello más rizado y luego colócale unos rulos bien coloridos”. Las madres se quedan mirando ansiosas. Todas tienen la misma sonrisa de esperanza y parecen estar medio tontas con la transformación, la belleza y alegría en los rostros de sus hijos e hijas. Cuando todos están casi listos, y llega el maestro de la Coral, Leo Coiffeur, músico guitarrista de “pellos rastafari”. Leo viste su túnica colorida y todos ya están arreglados para juntarse y ensayar la música y la coreografía de la canción “Yo quiero paz”. En medio de esos niños, están Shirley de 12, Samara de 4, y Michele de 6, hijas de las hermanas Luciana y Ana. En las lluvias de enero, el rancho en que ellas vivían, y que estaba adelante de la radio, esperó apenas que ellas saliesen corriendo para derrumbarse por entero. Ahora, eso no importaba, porque todos niños, niñas y madres de la favela bajaron, desde el cerro, a las fortalezas de la élite. A la misma hora en que están bajando los niños y niñas de la favela para presentarse en la Universidad, está subiendo el cerro, en un auto de lujo y de traje y corbata, uno de los mayores intelectuales de Brasil y activista negro, el profesor Helio Santos, acompañado del presidente del SOS Racismo de Belo Horizonte, el profesor Aluísio Pimenta. Los dos, que ya son amigos de la Radio Favela, van a dar una entrevista a la emisora sobre el ya referido libro de Helio Santos. La hora es perfecta: recién está empezando el programa “Quilombando” que diariamente defiende la cultura negra. En la entrevista, el profesor habla de políticas masivas de inclusión social del negro en Brasil, dice que las políticas que están siendo implantadas son importantes, pero no son suficientes y subraya: "la abolición en Brasil no ocurrió por la inclusión del negro dentro de la sociedad. Vivimos 500 años de barbarismo social y hoy el favelamiento, la marginalización y la baja autoestima tiene que ver con todos esos años de historia’. ‘Yo no se porque, no sólo los negros se identifican con el programa’, dice el director Misael dos Santos. Pues en aquella semana de 115 años de la abolición, llegó un locutor más a la Radio Favela: activista negro, maestro de capoeira5 y cantante de la banda “Berimbrown”. Él va a poner en el aire, por primera vez, un programa sobre esa danza y la cultura de los primeros esclavos brasileños. La entrada del programa está toda escrita a mano en un pequeño cuaderno. Medio nervioso, él empieza. ‘Y ahora después de 115 años de abolición de la esclavitud, en aquella época la capoeira se hacía a escondidas. Hoy la capoeira atraviesa el océano. Está en Francia y en Israel. De los quilombos para el mundo. Hoy la capoeira está en el aire, está en mí cuerpo, en el tuyo, en nuestra Radio Favela. Vamos a hablar de nuestro arte brasileño, una genuina expresión corporal, ballet de la memoria muscular, soplo y reflejo de la danza que ilumina el universo. Aquí esta nuestro arte: Capoiraje...’
En el final del régimen militar, en 1981, el tráfico de drogas comenzó a dominar las favelas brasileñas que, normalmente, están situadas en los morros. Por eso, son regiones elegidas por los traficantes, que se establecen allí y empiezan a comandar la vida de la favela. Por tener un diseño urbano irregular, prácticamente sin calles y con dificultades de acceso, la policía tiene dificultades para ubicar el lugar, lo que da seguridad a la Mafia de la droga. En razón del tráfico y de las pésimas condiciones de vida, es muy grande también el número de jóvenes que se tornan adictos en las favelas. La situación no es distinta en Belo Horizonte. Uno de los lugares elegidos para el tráfico es el cerro de la Serra, donde está la Villa “Nossa Senhora de Fátima”. Pero, allí se encuentra un grupo de jóvenes que organiza una verdadera cultura de resistencia contra la drogadicción. La misión de ellos es difícil: frenar el avance de las drogas en las villas y sacar a la juventud de la marginalidad. Son esos mismos jóvenes los que fundaron la Radio Favela y realizan ese trabajo por medio de la emisora. Ser de la comunidad, utilizar un lenguaje de identificación y tener una mirada no prejuiciosa con los marginales y usuarios de drogas, representarlos. Ese es el trípode de recursos que, en las palabras de Misael dos Santos hizo que la Radio Favela lograra la disminución del uso de drogas y de la violencia en el Aglomerado da Serra. Todavía no hubo ninguna encuesta que certifique si realmente hubo esa disminución. Pero, en los años de 1997 y 1998, la ONU les regaló el premio “Día Mundial Sin Drogas”, por la acción de su persistencia en el tema. Pero, en relación a ese premio de la ONU, Misael dice: ‘pero el diploma no le hincha la panza a ninguno. Ellos dan esos premios, para que la gente entre en el juego de ellos. Implantar programas antidrogas en la favela sin cargos no loo realiza ninguna ONG’. Empecemos por el tema que posibilita los otros dos: ser de la comunidad. Eso significa haber crecido al lado de esos marginales, ver al propio vecino muriendo por el uso de crack, tener sus amigos presos y conocer sus razones en la propia piel. Misael dos Santos fue quién más habló y convenció a los jóvenes a no drogarse ni cometer actos de violencia. Hoy, él habla poco, habla en la radio; quiere dar espacio para que los más jóvenes aprendan. Pero, cuando distintas facciones del crimen están en guerra, es la Policía Militar que llama a la radio y le pide que hable a los traficantes, solicitándoles calma. Acerca del poder de su palabra, él explica: “Es que yo soy nacido y criado aquí. no soy ningún “playboy” que está hablando en la radio. No soy comisionado, no tengo poder de policía, ni de gobernador. La única cosa que yo se es gesticular y hablar con el lenguaje de ellos. Allí los compañeros me tienen fe porque saben de que se trata’. Es por inspirar tanta confianza que Misael, muchas veces, es llamado por adictos de la favela para que escuche sus relatos, sobre los sufrimientos causados por la drogadicción. Misael, que vive en la comunidad desde que nació, conoce a todos y, amigablemente, va hasta sus casas, conversa con ellos y con los padres. ‘Todo lo que yo se no me lo enseñó ningún psicólogo. Lo aprendí en el día a día, porque yo siempre viví aquí’. ‘Ellos fuman la primera pastilla y ya ni quieren saber de la segunda, ni de la tercera. Ellos sólo quieren saber de la última. La locura es muy grande, rapidito fuman todo de un saque. Allí tienen ‘los grillos’ del “crak”, cuando la gente dice ‘me estoy pegando un grillo’ es porque las personas que hacen uso de él y se les acaba el efecto se quedan buscando algo en la tierra como un pavo. Comienzan a tener desconfianza sea, en uno o en otro y en la cara muestran todo un ansia de perder. Buscan donde guardaron sin haber guardado nada. Eso se llama ‘sacudiéndose los grillos. Y cuando los niños están destruidos por fumar y están dándole a los grillos, exprimen dos limones en una copa y le agregan un vaso de sal, para parar de temblar". Este relato fue emitido sin omisiones de palabras: "Aquí en la radio nosotros hablamos de todo, de la manera como es y tal cual los usuarios nos lo cuentan. tiene que ser así’. Para Misael, esa es una cuestión importante ya
que es común no hablar abiertamente sobre esto en los medios, y
por eso, no se naturaliza el discurso sobre la droga. Por consecuencia,
la familia no habla sobre el tema. Para entender la mirada no prejuiciosa es necesario compartir la idea de que la verdadera violencia es la violencia social. Es necesario ponerse en el lugar de quién vive en una favela ‘donde el único brazo del estado que llega es el de la policía, que sube a la favela armada de fusiles’ donde sólo el 30% de las casas tienen el saneamiento básico, donde no existe “láser”, estudio, ni deporte. Y todo eso en un mundo de corrupción y de fuerte apego al consumo. Descalificado, peligroso y violento. Estigmas no faltan para quién usa drogas en el imaginario impuesto por los medios en general. Al médico Helio Pereira do Nascimento, director del programa de disminución de daños causados por las drogas del Ministerio de la Salud, le llamó la atención el discurso de la Radio Favela. De esa manera, Helio Pereira pasó a acompañar el trabajo de la emisora, a grabar los mensajes contra las drogas y a utilizarlos en el tratamiento de algunos de sus pacientes. Helio Pereira califica el trabajo de la emisora como valiente por no reproducir el discurso de las campañas tradicionales que culpa al usuario por la violencia, haciendo aumentar así el nivel de intolerancia a esos individuos, generando aún más violencia. La radio empezó a participar de todas las discusiones, cursos y conferencias del Ministerio de la Salud sobre el tema. Para Helio Pereira, la radio entendió muy pronto que lo que importa no es ser o no ser usuario, sino simplemente aclarar las consecuencias que ello implica: ‘los de la radio están muy bien en hacer un discurso que no culpabiliza, sin ser al mismo tiempo ingenuos’. Cuando se habla de traficantes y de otros criminales, el coraje de transferir la culpa de tales prácticas para el sistema y humanizar el crimen, es aún más complicado. Helio Pereira do Nascimento explicó que la Radio Favela supo distinguir entre los que trafican para sostener familias de los que trafican para aumentar la violencia. Para él, ‘todo el mundo es caratulado de traficante pero los bancos que lavan dinero y lucran con eso, no lo son’ . Y eso es lo que la Radio Favela intenta mostrar valiéndose simplemente ‘de un lenguaje que ideológicamente no los estigmatiza, que no quiere adoctrinarlos, sino servir de instrumento para ayudarlos’.
El discurso de Misael en la radio acerca de la violencia que muestra la radio, muestra los valores de la emisora: "yo les explicaba que no ayuda a nadie andar matando a alguien, porque cuanto más gente elimina a un vecino, el beneficio es para ellos, porque son los dueños del cementerio, son los dueños de la funeraria, son los dueños del archivo, son los dueños de la iglesia, ¿entienden? Para ellos es ganancia. Entonces, ellos ponen el veneno aquí, que son las armas, para que la gente se mate entre sí. Eso no es legal.’ Un hecho que es digno de mencionar, para mostrar la sensatez de la Radio Favela en relación a los criminales del morro, es que alza la autoestima de los faveleros. Cierta vez, fue asesinado, en Belo Horizonte, un juez de derecho. Lo primero que hizo la policía fue invadir el morro del Aglomerado da Serra para atrapar algún sospechoso. Días después se descubrió que quién había matado al juez era la propia policía. Entonces, la Radio obligó a los policías militares a subir el cerro, ir hasta la radio y pedir perdón a la población de la comunidad. Una cuestión de actitud lingüística ‘Yo estuve seis años preso. Dentro de la cárcel sólo escuchaba Radio Favela. Comenzaba el programa “Uai Rap Sou” y allí nadie podía faltar. Las palabras entraban en un coro ‘!vamos a oír “Rap” y su mensaje!’ Dile a tu hermano que no sabe cuan importante es Radio Favela dentro de la cárcel. Es la única radio que la gente escuchaba. El resto es sólo basura.’ (un limpiabotas de Belo Horizonte, ex presidiario, dirigiéndose a Marcelo, hermano de Misael dos Santos). “El canalla6 es bueno pero el proceso es lento", ‘la cadena es larga pero no es perpetua’. Esos términos ya son famosos hoy en la comunidad carcelaria y entre los usuarios de drogas. Quien los creó fue Misael Avelino dos Santos. Habla bien quien habla dentro de las reglas de su grupo, por ejemplo en las palabras del socio lingüista brasileño Dino Preti. "Un individuo puede manifestar su adhesión al comportamiento de un grupo, aun ignorando las normas del grupo, o por diversas imposibilidades de llevarlas a cabo, sino por una actitud lingüística consciente. Y ésta se vincula íntimamente a un signo grupal que el lenguaje adquiere y que puede ser sólo aprendido en las clases sociales más cerradas, como por ejemplo la de los marginales (el argot penitenciario, por ejemplo). Se siente en grupos como éste, un sentimiento de apego mutuo muy grande en el propio habla, como un signo inconfundible de la personalidad del hablante, de su realización como individuo en la comunidad donde vive, de su estatus.’ La Radio Favela parte de ese principio, tomando siempre esa actitud lingüística. Es lo que ellos llaman de “favelês” refiriéndose a la manera propia de hablar de la favela y, muchas veces, de la juventud en general. Misael argumenta que, principalmente en las comunidades carentes, es difícil comprender el mensaje de las campañas hechas por los que viven en otra realidad y tienen un lenguaje formal que utilizan términos técnicos. Es como explica Nerimar Teixeira, uno de los directores y fundadores de la Radio: ‘Hay una campaña del gobierno que no tiene nada que ver con una persona que usa drogas. Sería una ilusión mostrar que alguien que usa drogas va a un lugar fétido para comprar y usar, como los que aparecen en la televisión. Porque no es verdad. Es claro que la TV pasa una imagen para quienes no las usan, pero eso no está bien. Si la televisión y el gobierno, de modo general, mostrasen a las personas que habitan en las localidades de la periferia, pienso que tendría más éxito en relación al combate de las drogas´. Un elemento que ayuda mucho es el ”rap”, que quiere decir Ritmo y Poesía y que al contrario de lo que muchos imaginan, fue creado en Jamaica y no en los EE.UU. El “rap” 11 utiliza el lenguaje de los “ghettos” y de las calles, y es la música del “hip hop” que engloba también el graffiti y el “break”. Es esa cultura que ha ayudado a denunciar la truculencia(atroz) corrupción policial y el racismo así como las pésimas condiciones de vida en el cárcel, disminuyendo así la violencia entre los jóvenes. En los discursos en contra de las drogas y de la violencia, el “rap” ha sido un elemento fundamental para Radio Favela y fue así que la emisora logró conquistar, incluso, la comunidad carcelaria. El programa “Uai Rap Soul”7, el más antiguo de la radio y presentado por Misael dos Santos, era el único oído en algunas cárceles de Belo Horizonte, diariamente. Él cree que el “Rap” tiene un enorme poder de integrar a los jóvenes a la sociedad. "Yo colocaba la batida del “Rap” y comenzaba a hablar encima sobre las drogas y la violencia. Nunca vi a nadie hacer eso en la radio. Los muchachos estaban conmovidos conmigo’ Ahora que la Radio Favela había conquistado también la confianza de los presidiarios, fueron innumerables las cartas que llegaron a la emisora desde los prisiones. Muchas pidiendo que se enviasen saludos a sus amigos y a sus familiares, otras pidiendo canciones (siempre el “Rap”) y la mayoría, denunciando, con detalles, los horrores que ocurrían en las cárceles. De esa manera, la Radio Favela afirmaba, una vez más, su noción de ciudadanía, empezó a encaminar esas cartas a la Secretaria de Derechos Humanos (DD.HH.) del Estado y a divulgar el número de teléfono de la secretaría para que la población hiciera denuncias. En esa época, estaba dirigiendo dicha secretaria, José Francisco da Silva que hoy es “oidor” general de la Policía Federal. Él afirma con entusiasmo que, cuando la radio pasó a divulgar el teléfono, el número de llamadas con denuncias contra los derechos humanos casi se triplicó: de 300 por semana, pasaron a 800 llamadas. Fue así que la Secretaría de DD.HH. tuvo la idea de trabajar en convenios con la emisora para mejorar la atención de entender las necesidades de la comunidad y, en conjunto, desarrollar proyectos respecto a todo lo que involucraba Derechos Humanos y seguridad en la favela. Uno de los resultados de ese alianza fue la creación del Centro de Referencia del Ciudadano en la comunidad del Conglomerado da Serra, donde trabajan abogados y psicólogos para atender a las pequeñas causas de los vecinos. ‘Trabajar con Radio Favela es ventajoso porque se puede llegar a un diagnóstico mas sensato de la realidad. Ellos están allí, ven los problemas que ocurren día a día’, dice José Francisco da Silva. Así como en el tema de las drogas, el equipo de la Radio comenzó, desde entonces, a participar de todas las discusiones, congresos y encuentros de la Secretaria de DD.HH. y a transmitir los eventos que a veces duraban tres días seguidos, para que la población carcelaria pudiera acompañarlos. Seminarios como “el sistema penitenciario brasileño y el trabajo del preso’ fueron escuchados en las cárceles de Belo Horizonte, a través de la emisora. Un hecho importante que Misael subraya es que más de una vez, mientras se hablaba en la programación sobre las denuncias de los presos contra los maltratos en los cárceles, los policías llamaban a la radio para defenderse. En contrapartida, los presos se rebelaban dentro de las celdas y obligaban a los jefes de los presidios a darles el teléfono para llamar a la radio y entrar al aire con su respuesta: “Era emocionante cuando ellos salían en vivo desde allí desde la prisión’, relata Misael.
‘-Estoy indignado con esos que se la pasan fumando
en la parada de los “playboy”. Ellos son los que tienen que
consumir el “rap” de la gente, para que la gente pueda sentir
como es nuestra vida. Nunca lo contrario. Salvando a la nueva generación ‘Aquí tuvimos un problema serio, los jóvenes que son de religión evangélica no danzaban como los de la religión católica. Las madres no los dejaban. Ahora en la radio ellos estudian en la misma sala y danzan juntos. La radio es una embajada donde cualquier persona puede entrar y se siente ciudadano. Ellos vienen a vivir la ciudadanía aquí adentro’.(Misael dos Santos). Si el ocio y la educación no llegan a la favela, por cierto, llega la esperanza. La Favela FM abre sus puertas no sólo a los adolescentes sino también a los niños y a las niñas que ganan espacio físico para construir el futuro. En los fines de semana, la radio se transforma cuando es invadida por 50 niños de la favela que se dividen en dos salas de clase, para recibir refuerzo escolar, durante todo el día, con las hermanas Magna (socióloga) e Évangely Rodrígues (pedagoga). Las dos subrayaron que también son provenientes del suburbio, son oyentes de la radio desde adolescentes y ese trabajo, lo hacen voluntariamente.
Mientras tanto, la única ayuda que hay se logra con la lucha a través de los micrófonos: "‘la gente denuncia y pide ayuda para los oyentes porque quien oye la radio también es nuestro socio’. Otra estrategia es pedir material escolar a las bandas de música que quieren presentar su CD tocando en la emisora: ‘quienes quieran subir aquí a presentar su CD o venir a tocar con la gente solo deben traer un cuaderno’. Gabriel El Pensador, un famoso cantante brasileño, que fue a dar una entrevista a la radio, se encantó con el proyecto y donó 1500 lapiceras y cuadernos en favor de los estudios de los chicos. También pensando en la nueva generación, los domingos es el día del programa “Fala Meninada”, manejado por Evangely Rodrigues, la misma pedagoga que da clases de refuerzo, y la actriz Gledes. Todos los que participan de las clases suben para la radio para acompañar el programa que rescata historias infantiles adaptadas a los nuevos tiempos. Recupera los relatos de “¿qué es lo que es?” y reciben un gran numero de llamadas, principalmente de las abuelas. Gledes, ya es una actriz de piezas infantiles. En el programa, toca la guitarra, canta y anima con personajes creados por ella misma, como la brujita que divierte para enseñar pequeños valores en el aire. En la opinión de Gledes, "es mas difícil de controlar a los niños pero yo me realizo mucho como persona y como actriz en este proyecto.’ El domingo 18, fue el cumpleaños de la Evangely. Los niños que, normalmente se escapan del estudio para hacer lío por la radio, se juntaron todos alrededor de la profesora para cantar feliz cumpleaños en el aire para Evangely. Al final, un abrazo colectivo involucró a la homenajeada, mientras Gledes describía a los oyentes lo que pasaba en el estudio. Los domingos a la noche, nada de programas de televisión. Los chicos vuelven a la radio para ensayar con Leo Coifeur en el “Coral Mirin da Favela”. Todos ensayan en el garaje mientras la radio transmite uno de los programas de más audiencia: el “Bolero do Lero Lero”. Es de esa manera que Misael dos Santos quiere seguir con un proyecto de transformar la radio en un centro cultural. Pero, lo que más le gusta es que los niños transiten entre favela y asfalto. Para Misael "ellos soportan una política de segregación racial tan violenta, un “apartheid” tan violento, que es el siguiente, en los años ‘90 hacia aquí se construyeron aulas dentro de la favela. Allí ya no se juntan más el hijo de la “bacana” con el hijo de la empleada. Entonces, usted no tiene los dos mundos conviviendo’.
La verdadera radio de los pobres Comprender la dinámica de las ciudades es muy importante para percibir los logros y la verdadera importancia de Radio Favela. Vivimos en una sociedad estratificada en que principalmente, en el ámbito urbano, cohabitan varios mundos que pueden estar separados por una esquina o una calle pero que no se conocen. Radio Favela fue la pionera en ese esfuerzo de distinguir el cerro y el asfalto y mostrar bien la distinción de la vida de los habitantes de cada uno de esos mundos. Dentro de una ciudad brasileña, los pobres o los favelados sólo aparecen en los medios siempre ligados, principalmente, al crimen, a la violencia y a las drogas. Nunca están en las primeras páginas de los periódicos, nunca son personajes de las telenovelas. Por el otro lado, ocupan, sí, el lugar de oyentes y telespectadores de los programas llamados "populares" que nada más muestran que el discurso ideológico del imaginario olímpico, enseñándoles que la felicidad se encuentra vinculado a lo que está de fuera del universo del favelado y que ellos sólo pueden lograrla a través del consumo. Esos discursos dominantes son los que "integran el marginal antes como consumidor que como productor", como dice Escolata en su libro “Las Radios de los Pobres”. La Radio Favela hizo exactamente el rol contrario, pues "los pobres como máximo sólo pueden hablar en el bar, en la panadería y en la fiesta del vecino; sin embargo, esos lugares no les dan una visibilidad en el espacio público". Con el trabajo que la Favela FM hizo durante estos 23 años, los vecinos del morro tienen la oportunidad de integrarse a la sociedad, no sólo como productores sino también, como sujetos sociales. Ellos pasaron a existir para el resto de la sociedad desde su propio discurso. Es de esta forma que la favela sale de las páginas policiales hacia las páginas culturales, incluso, de los grandes periódicos del mundo. Eso culmina con la película del director Helvécio Ratón: “Una onda de aire’, que cuenta la historia de la Emisora, llenando las salas de los cines brasileños. El resultado no podría ser mejor: ya que la sociedad pasa a notarlos y con otra mirada. La favela se convirtió en punto turístico, en moda, ser negro ahora es moda, definitivamente “black is beauty”(el negro es bello) y que viva James Brown, viva Zumbí y, viva el pueblo brasileño. Pero, la conquista del orgullo de ser favelado no cayó en la “encerrona” de la ingenuidad. Antes de correr el riesgo de naturalizar la propia pobreza, la emisora hizo un intenso ejercicio por la concientización de la comunidad, respecto a sus derechos. Un Ejemplo de aquello fue la campaña que hicieron contra un programa del gobierno que creó una ley municipal para que todas las cartas de algunas comunidades fueran dejadas en algún lugar especifico (un bar o restaurante por ejemplo), para que los propios habitantes fueran a buscarlas. Fue esa la hora de usar el micrófono para mostrar a los habitantes de la favela que ellos pagan impuestos y por lo tanto, tienen el derecho de recibir sus correspondencias en la puerta de la casa. Al final, la ley sólo no fue aplicada en el Aglomerado da Serra. Otro ejemplo, fue cuando cayeron las lluvias en Belo Horizonte, en enero de 2003, y 297 barracones se derrumbaron, más de 300 personas estuvieron sin vivienda, y trece murieron. Probablemente, en ninguna otra favela del Brasil el Estado actuó como en el Aglomerado da Serra. Pero, no por voluntad sino porque la emisora habló por 20 horas seguidas, "obligando" a la alcaldía a dar acogida a todas las familias que habían perdido sus casas, y para quién no tuvo abrigo, la radio "obligó" a que los pusieran en un hotel: "muchos están en el hotel hoy por causa de la radio’. Y no se puede reducir esa actitud simplemente al asistencialismo. La radio hasta hoy acompaña los casos y sigue cobrando a las autoridades. Es, por lo tanto, un mediador para el cumplimiento del ejercicio de su ciudadanía, de su rol como representante de los intereses de los excluidos. Es esa la incidencia de la Radio Favela que se puede medir y probar. La importancia de eso es que esa camada tan excluida está desarrollando sus propias estrategias, negándose a sólo aceptar la lógica de la integración social a partir del modelo de la realidad hegemónica. Al contrario, en su propio espacio, están creando una orden, a partir de sus propias razones. Por eso, la importancia de la Radio Favela FM es
mucho más por el carácter revolucionario que asume dentro
de la estructura en la cual vivimos, que cómo una radio en si misma.
Tal vez, si la analizamos aisladamente, no cumpla un rol tan relevante.
Por eso, no se puede hablar de una real incidencia de la emisora en la
sociedad en la cual está insertada. Quizás sea ese un trabajo
para sus próximos 23 años, ya que como dice el maestro brasileño
Chico Science: "con el buche mas lleno que organizándome
puedo desorganizar y desorganizando puedo organizar’. |
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| 1 Alrededor de 1 centavo de dólar. El precio del colectivo que circula en la ciudad es R$ 1,45, unos 0,50 centavos de real. 2 Programa oficial del gobierno federal que relata, diariamente, los hechos del Legislativo, Ejecutivo y Judicial. 3 Hoy, esa frase es un aviso de la emisora, pese a las duras críticas que ellos aún le hacen al ministro. 4 Término empleado para expresar los huecos de la arquitectura de una favela. 5 Lucha africana traída por los esclavos brasileños 6 Jerga para designar drogas ilegales marihuana, cocaína, etc. 7 El nombre del programa tiene doble sentido: “Uai” es una jerga minera que suena como “why” (¿Por qué? En español). “Sou”, verbo brasileño que quiere decir soy y suena como “soul” (alma en español) – la música negra. 8 Ver en anexo, algunas cartas de presidiarios a la Radio Favela |
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