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Si tenés
cosas para decir .. gritá ALAS , Si tenés ganas de participar
soltá ALAS |
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"En el aire, con los pies en el Valle" Enciendan la luz roja: ALAS en el aire |
Claudia Villamayor Al pie de la montaña nevada en invierno y en verano, surge erguido un proyecto de comunicación radiofónica realizado por gentes que hacen del trabajo y la realización de sus sueños, un estilo de vida. FM ALAS nace de la creatividad de personas cuya vocación es construir, en el propio presente, una forma de vivir y de comunicar a través de la radio. El majestuoso nevado Piltriquitrón rodea a la casita azul con dibujos de ALAS blancas. Mucha gente llega diariamente a ella, para hacer su programa, enviar mensajes, denunciar, anunciar, para convocar o simplemente para saludar. ALAS es su casa y su medio de comunicación. La comarca andina El Bolsón, Provincia de Río Negro, se ubica en el paralelo 42 de la pre-cordillera de los Andes Argentinos. Ciudad mágica “de historias y leyendas”, dicen las personas que la pueblan. La ciudad cuenta con 23.000 habitantes. En sus alrededores, se ubican otras localidades mucho más pequeñas con nombres pintorescos como Los Repollos, Cuesta del Ternero y Mallín Ahogado. El 40% de esta población es descendiente indígena, perteneciente al pueblo mapuche. Toda esta zona es área de cobertura de la radio FM ALAS. La República de la Argentina cuenta con 36 millones de habitantes. De éstos, 18.5 millones viven por debajo de la línea de pobreza. Un escalón más abajo, 8.7 millones subsisten en la indigencia. En la zona de El Bolsón, la situación no es distinta:
En la ciudad, la gente gana poco. En las zonas más alejadas, la economía se reduce a la cría de ganado menor. Esta realidad implica la dispersión de los núcleos familiares y la pérdida de contacto entre sus miembros por razones de trabajo, por largo tiempo. Hay varias organizaciones sociales que canalizan las necesidades de los habitantes: juntas vecinales, cooperativas escolares, comunidades mapuches, empresas colectivas para trabajar la tierra o simplemente actividades comunitarias para cuestiones coyunturales en donde la población demuestra su capacidad de trabajo colectivo. Las comunidades rurales de la zona sufren altos niveles de incomunicación y aislamiento debido al mal estado de los caminos y a la falta de transporte público. Es un contexto complejo que desafía a pensar y hacer una radio comunitaria que tenga sentido, que pueda servir al desarrollo de las comunidades y se distinga de otras propuestas de comunicación. En todo el territorio mencionado, hay una radio AM (Radio Nacional, la radio pública argentina) y 10 radios FM. La única radio comunitaria es FM ALAS. Las otras se dividen en radios comerciales, del estado y de las iglesias. Existe televisión por cable, pero sin producción propia. Hay un diario local. El crisol cultural de esta porción de la Argentina es muy rico, pues está formado por pueblos originarios e inmigrantes de todas partes, argentinos y extranjeros. La ancestral historia del pueblo mapuche, tras largos siglos de silenciamiento y olvido por parte de la cultura blanca, sigue haciendo oír sus voces y se organiza para diferentes emprendimientos comunitarios: consejo asesor indígena, tenencia de la tierra, cooperativas laneras y otras formas de organización. Es la cultura más fuerte y originaria de la zona. En 1969, hubo una llegada particular de migrantes, cuando la ciudad recibió una gran afluencia de habitantes de las principales capitales de las provincias Argentinas. Son los años de la "cultura hippie". La traían personas muy jóvenes que deseaban llevar a la práctica la convivencia con la naturaleza como una forma de rechazo a la progresiva industrialización y al estilo de vida capitalista que se observaba en el mundo. A ello, se suman grupos pequeños de migrantes europeos que vinieron de visita y se quedaron a vivir. Los migrantes del interior, llegan cansados de la ciudad pero mucho más agotados por los siete años de mordaza, de "otro" silenciamiento: el de la censura y la desaparición de las personas durante la dictadura nacional más sangrienta (1976-1983). Vienen de cientos de kilómetros, pues las distancias en este país son enormes. Buenos Aires, Capital Federal, está a más de mil kilómetros de El Bolsón. Para llegar en bus se tarda 26 horas. Hasta 1987, año en el que nace FM ALAS, El Bolsón sólo contaba con una emisora, LRA 57, Radio Nacional. Siendo un ‘medio público’, en la práctica muchas veces sinónimo de ‘medio del gobierno’, esta emisora fue considerada como el primer refugio radiofónico del valle. Durante la primavera democrática que se inauguró en 1983, Radio Nacional de El Bolsón fue una radio pública excepcional. La radio gozó de esta buena salud hasta finales de la década del 80. Daniel Tornero, fundador de FM ALAS y ex productor de Radio Nacional se acuerda: “Por ese tiempo, esta radio se destacaba por noticias producidas con calidad: datos, causas y consecuencias (local, regional, nacional e internacional); investigación periodística; programas para recuperar voces y músicas variadas; programación con pluralidad nacional y popular; fuerte inserción en los barrios de la ciudad y sus alrededores”. La democracia ayudaba al clima de la época: todo el mundo quería decir cosas, abrir las voces que fueron cerradas con precintos2, perseguidas, enviadas al exilio o desaparecidas. El Bolsón contaba con un medio democrático y tenía comunicadores y comunicadoras que optaban por una comunicación fuertemente arraigada en el derecho de las "otras voces". Este sueño fue interrumpido, cuando a fines de los años 80, Radio Nacional llegó a su fin por razones políticas y económicas. Se cambió la programación, sus reporteros dejaron de caminar por los barrios y de producir noticias con investigación previa. La Nacional dejó de ser la radio de la gente. Algunos de sus trabajadores criticaban y se sindicalizaron. Los echaron a todos de diversas maneras. Pocos años después de la apertura democrática en Argentina, otra vez el silenciamiento. Cándida, una oyente de la época recuerda: “Radio Nacional no era todo lo que nos hubiera gustado. Pero al menos tenia algunas cosas interesantes. Cuando la intervinieron, pasó a ser una radio sin aliento de la gente. Parecía que se volvía a la dictadura”. La audiencia no se quedó pasiva. Frente al silencio de las autoridades y la necesidad de expresión, la gente del Bolsón reclamó por la antigua programación e hizo ruido para ser escuchada. Dado el vacío comunicacional, un grupo de radialistas pensó en un medio de comunicación diferente que fuera capaz de construir una propuesta alternativa y que lograra superar, en calidad periodística y artística, a la experiencia anterior. La ley 22285, decretada por la dictadura militar en 1980, no les permitía armar una radio comunitaria. Aún hoy, las radios siguen regidas por esta ley. Sin embargo, no fue valla para coartar el derecho a la comunicación. Salieron con un permiso de la provincia de Río Negro y luego se inscribieron en el Comité Federal de Radiodifusión y obtuvieron una figura jurídica al igual que muchas otras radios comunitarias que se denomina: permisos precarios y provisorios3. Gustavo Rivero era fiel oyente de Radio Nacional: “Entonces aparece ALAS. Lo que logra esta radio es muy superior a Nacional. No fue repetir lo que se hacía allá... Diría que lo amplió, lo transformó y lo multiplicó. Tal vez porque nació como medio independiente. No tiene punto de comparación con lo anterior”. Desde el principio, se piensa esta radio de otra manera. Las memorias de las primeras reuniones expresan una metodología de trabajo que se mantendrá a lo largo de los años. Ésta es:
Porque Radio ALAS quiere ser:
Algunas personas del grupo fundador conocían la comarca por sus actividades en comunicación popular. Otros participaban de organizaciones de la comunidad. Desde el inicio de la radio, el equipo se ha dado modos para conocer a su audiencia: encuestas locales, documentos facilitados por las organizaciones locales, analistas amigos dinamizadores de la reflexión del equipo, sistematización de llamados telefónicos, recojo de opiniones en fiestas y otros eventos y talleres colectivos para intercambiar visiones y perspectivas. En todos los casos, la opción fue encontrar herramientas sencillas que ayudaran a tener una mirada integral del proyecto. "En el aire, con los pies en el Valle" "Desmilitarizar toda agonía, desmitificar
todo heroísmo. FM ALAS inició su labor en 1987 con un transmisor que abarcaba la zona rural de El Bolsón, Provincia de Río Negro y al noroeste de la vecina Provincia de El Chubut. Desde entonces y hasta hoy, sus objetivos son:
ALAS quiere ser un medio de expresión de las diferentes identidades culturales de la comunidad, espacio articulador de iniciativas de la gente en base a sus propias necesidades. FM ALAS nace en la búsqueda de un equilibrio. Por un lado, quiere cubrir las necesidades comunicacionales de la comunidad y promover el debate público. Por otro lado, quiere concretar el gusto por hacer radio de un grupo de comunicadores y comunicadoras que desean construir un medio de comunicación alternativo, comunitario y ciudadano. “Como comunicadores queremos hacer lo que a nosotros nos gusta. Siempre hemos querido trabajar desde el placer de hacer, de escuchar, de producir y de construir un medio desde un compromiso concreto, con vocación de incidencia”, (Daniel Tornero). Los criterios para el desarrollo de la programación son tres: - Partir desde el conocimiento de las audiencias y desde su vida cotidiana: Daniel Otal, miembro del equipo actual de dirección y de producción de la radio dice: “Chequear la composición de la audiencia no siempre ha sido fácil. Pero sí es esencial a la hora de pensar en una programación que tenga llegada real. Hemos hecho de todo: encuestas en las calles, en los parajes, hemos oído la radio desde diferentes localidades y observado cómo se la escucha. Lo que no hemos hecho por falta de recursos es una sondeo de audiencia más sistemático. Estamos en tratativas en la actualidad de resolverlo, pues necesitamos actualizar la mirada y hacerlo de un modo más sistemático”. - Ampliar y articular la participación ciudadana y comunicacional mediante iniciativas que partan de las mismas audiencias: Valeria Belozercovsky del equipo de dirección dice: “Si la radio no es apropiada por la comunidad o las comunidades, no tiene sentido hacer una radio comunitaria. Todas las formas de programación de la radio siempre tenemos que hacerlas desde y con la comunidad”. - Plasmar los objetivos del medio de comunicación a través de toda la programación: Es tarea de todo el equipo garantizar que la gente se pueda expresar, no sólo desde sus problemáticas, sino también desde sus formas de gozar la vida, de organizarse y de encontrar soluciones comunes. Sin esto no hay radio comunitaria. Para ello, es necesario encontrar formas de narrar a través de los diferentes géneros y formatos de la radio, dar rienda suelta a la creatividad con un oído en la estética del público y de los gustos propios. Hacer una radio de relatos, con datos y capacidad crítica, es algo que se logra conociendo la comunidad y desarrollando la capacidad de comunicar. El equilibrio comunicacional que se propone lograr FM ALAS es fundamentalmente un arte que se desarrolla en la práctica, por ensayo y error, incorporando la capacitación personal y colectiva. La comunicación es una experiencia vital. “Para hacer radio, hay que meterse en el barro, haciendo libremente lo que se siente y sobre todo conociendo lo que el pueblo siente, vive, sufre o se alegra” dice Mary, una participante de la Junta Vecinal. Enciendan la luz Roja: ALAS en el aire "Si tenés cosas para decir ..
gritá ALAS La programación de Radio ALAS abre a las 8:00 de la mañana y cierra a las 22:00 de la noche. Entre las 22:00 y las 8:00, se baja la programación musical desde ALER Satelital. Hay dos tipos de programas, los producidos por el equipo de la radio y los otros por productores externos invitados. Todo programa tiene que respetar los siguientes criterios:
El revistón de la mañana: “Radio con todos” El programa que va de lunes a viernes, de 8:00 a 13:00, se llama “Radio con todos”. Es de producción propia y, dentro de la estrategia de la programación es el programa central que marca la ruta de toda la programación. Es un espacio de tipo ómnibus o revistón, pensado para cinco horas de programación, en el que se incluyen bloques que tienen unidad en sí mismos. “Radio con todos” pretende ser “el espejo de la gente”, un espacio de intermediación y articulación entre las diferentes voces de la comarca. En él, se busca narrar la realidad con formatos que expresen las formas propias de decir y de hacer las cosas desde el campo y desde la ciudad. Es el espacio donde se concretan los principios que atraviesan todo el proyecto de la radio. La prioridad es lo que necesita la gente, lo que les pasa. “Radio con Todos”: la información La información es el eje central de “Radio con todos”, sobre todo la información local. También hay información regional, nacional e internacional. La radio resalta la noticia que no aparece en los otros medios de la zona. Esto se logra consultando una gran diversidad de fuentes alternativas (Pulsar, Comcosur -Comunicación del Cono Sur-, Contacto Sur, Radio Nederland, otras radios comunitarias y la Red Informativa de Mujeres Argentinas) y los boletines de organizaciones sociales. También se lo logra por el tratamiento que se da a la información. En Radio ALAS, se da seguimiento a las noticias, se investiga y, sobre todo, se conecta la noticia con la vida de la comarca. La clave es: contar y relatar desde los mismos barrios, y darle un enfoque desde lo local. El equipo de producción ha diseñado una forma de cobertura periodística que le permite llegar a todos los rincones del área. Durante la mañana se dirigen con el móvil de la radio por la comarca. En cada una de sus localidades, tiene referentes que ofician de corresponsales populares quienes se comunican por algún teléfono público o por correo de voz, si alguna situación particular merece ser noticia. La misma gente de la comunidad relata los acontecimientos. Son las propias voces de la gente las que salen al aire en sus maneras de decir y de comprender lo que les pasa. Para que lo puedan hacer con lenguaje radial, se dan capacitaciones en lenguaje y producción radiofónica, a lo largo de todo el año. Hay temas que están permanentemente en la cuestión informativa durante “Radio con todos”. Estos son: pueblos originarios, género, propiedad de las tierras en la Patagonia, defensa del medio ambiente, la minería, ciudadanía, salud y educación, siempre desde la mirada del derecho a la responsabilidad pública. Se puede escuchar a lo largo de la semana cualquiera de estas temáticas. Están en el tapete informativo y en la opinión de la gente, en la boca de comentaristas y de personas especializadas. También, se realizan informes especiales o documentales radiofónicos La mañana se torna aún más movida cuando la participación de la gente alcanza su punto más culminante en “Micrófono Abierto”. Este micrófono está en los estudios, por teléfono o con el móvil en las ciudades o en el campo. Se abre el micrófono, sin filtro previo, y, como dicen los paisanos, “nos despachamos con todo lo que tenemos adentro”. El espacio “Micrófono Abierto” está presente en las sesiones del Consejo Deliberante. Llega el móvil y se transmite el debate de una ley o cualquier tema por parte de los legisladores y legisladoras. Se intercala la transmisión en directo con voces de la gente escuchando opiniones respecto de lo que se está tratando. Dice Valeria: “Es notable el cambio hasta en la manera de hablar de los políticos cuando la radio está y cuando no está. De esto nos fuimos dando cuenta a lo largo de los años”. Cuando la cadena del móvil se corta, por ejemplo cuando la condición de los caminos no permite que llegue el movilero, cada barrio cuenta con referentes que mandan sus noticias por correo de voz. En las comunidades rurales se manejan con “handy” y, a veces, con postas de comunicación entre la misma gente. Funciona así: “Vos le decís a Fulano; Fulano le dice a Sutano y así hasta llegar con la información a la radio... Pero no hace falta que exista un desastre como una inundación para que esto funcione. Lo usamos con cualquier tema que pueda servirle a la gente: el estado de los caminos, los horarios de buses, medicamentos, etc.”. Las transmisiones en vivo, desde las sesiones o desde los recorridos del móvil, se ven enriquecidas con reportajes y testimonios en base a los temas que están tratando. Además, “Radio con todos” tiene comentaristas especiales según la temática. Los comentarios que más le gustan a la gente son los de algún personaje popular que la radio inventa. Estos personajes ya son de conocimiento público en la zona. Así, aparece en el aire Don Frecuencio Modulado. Es un paisano de sencillez inusitada que hace preguntas molestas a los funcionarios, y lo hace tal como se lo preguntarían los habitantes de la zona “a calzón quitado”. Don Frecuencio habla desde el estudio, va contando cosas que pasan en el campo y pregunta desde ahí con mucha acidez al intendente, a los sindicalistas, a los políticos y cuanto entrevistado aparezca en el aire. Don Frecuencio denuncia y a veces convoca a los oyentes para organizar acciones comunitarias. También, sale al aire y por teléfono Doña Cata de Plasma. Sobre ella habla Celeste, oyente de la radio: “Es una vieja divina que no tiene pelos en la lengua. Llama por teléfono y tira algún tema de la ciudad del cual se está hablando ¡¡Podría ser mi madre!! Lo interesante es cuando en la misma radio la hacen hablar mientras algún ministro está en el aire también. Se pone picante, bien picante”. Doña Cata y Don Frecuencio son personajes queridos por la comunidad porque dicen lo que otros quisieran decir pero no se animan. En la programación de ALAS, el recurso de los géneros narrativos en programas periodísticos está de manera permanente. Inclusive hay noticias que algunas veces aparecen cantadas, otras veces narradas. Noticias de cerca y de lejos, reportajes, móvil, comentarios y personajes combinan lo periodístico y lo narrativo en lo que es el lenguaje que Radio ALAS construyó durante muchos años. “Radio con Todos”: se hace sentir “Queremos mostrar que existe otro país. La mejor forma de hacerlo es contar desde la gente su manera de solidarizarse... Ese espacio de resistencia y de propuesta para la vida sólo lo encontramos en la comunidad. También, queremos molestar en la opinión pública con perspectivas que no aparecen en los otros medios de la zona. Incidir en las políticas públicas es nuestra vocación...”, (Valeria Belozercovsky). En Septiembre del 2000, había un proyecto municipal de ceder tierras fiscales para la construcción de un campo de golf. La gente estaba muy indignada, porque era tierra productiva y había mucha gente que no tiene donde ir para vivir. En el 2002, Fidelia Ayllapan, mapuche, fue a la radio a contar que, si ella no tenía tierra no podía dar de comer y vestir a sus hijos. Lo que ella sabía hacer era trabajar la tierra. Quería usar la radio para convocar a otros que pensaban como ella y a quienes les pasaba algo similar. Como resultado de la entrevista con Fidelia, se organizó una movilización. Numerosos paisanos que como Fidelia no tenían un pedazo de tierra para trabajar, tomaron las tierras y las defendieron. Radio ALAS, que había sido el espacio de convocatoria, investigó todo el proceso de las tierras fiscales a nivel legal. Descubrieron que existían recursos de amparo ciudadano para que las tierras no fueran cedidas a la iniciativa privada y pararon la iniciativa del estado. Como efecto de la movilización y las informaciones, se revocó la decisión estatal. El programa “Radio con todos” logró convocar a la ciudadanía alrededor de un problema similar. En El Bolsón, quedan pocos espacios públicos para compartir. Había un predio que en los planes estaba destinado a quedarse como plaza. De un día para otro, trascendió que la municipalidad lo pensaba vender para instalar un supermercado. A través de la radio se apoyó la recolección de firmas para impedir la venta. La gente tenía que ir a registrar su firma en el juzgado, para que tuviera valor. El equipo periodístico de “Radio con todos” promovió y acompañó todo el proceso con investigación periodística e información puntual de la campaña. Hoy, se puede visitar la nueva plaza en la que los vecinos y las vecinas plantaron árboles nativos. Todo el mundo la llama “las manzanita de todos”. FM ALAS plantó allí un árbol que se llama el Maitén en honor a José Luis Cabezas, el reportero gráfico asesinado por denunciar a un empresario corrupto. El Maitén es el árbol de la verdad en la cultura mapuche. Otro caso donde la radio jugó un papel importante en la acción pública fue en marzo 1996. La Secretaría de Acción Social de la provincia quería enviar a los comedores comunitarios comida preelaborada que no tenía nada que ver con la cultura de la gente. La radio comenzó a investigar el convenio con la empresa de comidas. Hubo debate público y se esclarecieron las implicaciones políticas, las condiciones nutricionales de la comida y sus consecuencias para la calidad de vida de las personas. Los padres de familia y los usuarios de los comedores barriales se movilizaron. Se impidió el destino de los fondos en contra de los intereses de la comunidad. “Radio con Todos”: mesas redondas y radioteatro Además de las noticias, voces directas por el móvil, micrófono abierto, comunicados, comentarios, personajes y campañas, se dan mesas redondas durante el programa “Radio con Todos”. Además, la radio tiene un equipo de producción de radioteatro que se reúne todas las semanas para desarrollar historias que luego son transmitidas en “Radio con todos”. Las dramatizaciones ilustran los temas, formulan críticas y desatan el debate. Cuando se anuncia: “Buen día, preparemos un mate y hablemos de lo que nos pasa y cómo nos pasa”, la gente ya sabe que viene otra historia. “Radio con Todos”: equipo humano Cada día, a las 13:30 se transmite “Los Comunicados”. El programa es parte del servicio social que ofrece la radio y uno de los más escuchados. Por medio de la radio, la gente envía mensajes de una localidad a otra. A veces, se reciben hasta cuarenta avisos en un día. En los lugares en donde no se tiene luz, la gente guarda las pilas sólo para escuchar los comunicados. Dada su importancia, el programa se repite al final de la tarde, con nuevos comunicados. De 14:30 a 15:00, la radio se conecta con ALER satelital para transmitir un programa de música latinoamericana. De 15 a 16:30, va otra producción de la radio. Se llama “Campeando”. Es un programa periodístico con información rural. Lo produce gente que está en permanente contacto con la problemática del campo. Los temas que tienen mayor seguimiento son la cuestión de la propiedad de la tierra y el rescate de la cultura. Está dirigido a la gente del campo, pero también lo escuchan los del pueblo. La música En Radio ALAS, la música no es considerada como algo decorativo o de “relleno”. Es parte de lo que se quiere comunicar. La música es elegida para ilustrar los temas que se tratan. Existen programas especializados en folklore, “rock” nacional, reseñas de “blues” o de tango. La radio se empeña en difundir la música local a partir del programa de la Asociación de Músicos Populares. Se transmite en vivo los recitales de artistas nacionales e internacionales, desde el Salón de Usos Múltiples de la radio. Evaluar la programación La variedad de la programación de ALAS se rige por los criterios y los objetivos del proyecto y no se sale de ahí, hasta que se revise en evaluaciones mensuales y trimestrales, o bien en reuniones extraordinarias. Estos criterios son:
Para aplicar esta grilla de evaluación, se recuerdan siempre los objetivos de la radio y de cada programa en particular y la estrategia de los formatos. Hay reuniones por programas y reuniones generales para sacar conclusiones. El resultado de ese proceso se convierte en insumo para la toma de decisiones en la gerencia de la programación. Los programas están atravesados por una política editorial que cuida los enfoques y los temas permanentes. El equipo editorial de la radio se reúne semanalmente para dar seguimiento a la programación. Se revisa todo y, si es necesario, se pide a los diferentes equipos de producción reelaborar sus programas, teniendo en cuenta los puntos de la grilla evaluativa. Ésta se hace con los programas producidos por la misma radio y también con los programas por convenio. En “Radio con todos” y “Campeando”, los programas estratégicos de la radio, se da la pauta de los temas que luego serán retomados en los programas puntuales de 17:00 a 22:00. También, está el programa “La Colifata”, producido por los internos del Hospital Psiquiátrico Borda de Buenos Aires y que toca una variedad de temas. Todos los programas cuentan con total libertad para el desarrollo de sus propuestas, siempre que no sean contradictorias con los criterios. La diferencia no es un problema, pero la falta de respeto a los demás, sí lo es. Cada uno puede opinar lo que quiere. Pero no se da participación a opiniones intolerantes, por ejemplo de personas que no respetan a los que están a favor del aborto. Tampoco, se aceptan visiones que discriminen a la mujer o descalifiquen a personas por su raza, color de piel u origen social. Los programas se orientan de acuerdo los siguientes criterios:
Programas como “De locos o cultos” o “América Viva” están destinados al oyente a que le gusta la música nacional y latinoamericana, gente de 30 años o más. La sorpresa encontrada es que también lo escucha gente de mucho menos edad. “Deporte con ALAS” es otro de los programas que ha dado sorpresas en ese sentido. Pues es escuchado por toda la familia y no sólo por una parte de ella. Ningún programa puede comenzar su propuesta sin dibujar el perfil posible de su público. Luego de un tiempo de salida al aire, se trata de chequear cuál es la audiencia real. Esta mecánica es parte de la política comunicacional de la radio. Para que cada programa sepa hacerlo, se realizan capacitaciones respecto de cómo revisar los programas. Lo hacen de acuerdo a grillas de análisis y de reflexión que ayuden al trabajo de los equipos de producción. En algunos casos, los programas hacen eventos en el Salón de Usos Múltiples (SUM) y, de paso, chequean la convocatoria que tienen. Otras formas para indagar la cantidad de oyentes son las llamadas telefónicas y la convocatoria del club de oyentes. La participación como prioridad Todos los programas buscan abrir el micrófono. La prioridad siempre la tienen los pobladores y las pobladoras de la zona. Esto se aclara de entrada al momento de realizar un convenio con un grupo u organización que quiere tener un programa en la radio. Se acuerda también que, durante toda la programación – también en los programas según convenio – se pasarán campañas radiales. Se trata de campañas cortas vinculadas al desarrollo, la participación ciudadana, los derechos de las mujeres, la no-violencia y el medio ambiente. Varias de estas campañas son producidas por FARCO, Radio Internacional Feminista y la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC). También, cuando la radio se conecta con el satélite de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER) o de Radio Nederland para bajar formatos producidos en otros lugares del mundo o para abrirse a la información de América Latina, por ejemplo a través de “Contacto Sur”, lo hace de acuerdo con los criterios de su propia programación. La diversidad y la originalidad se dan cita. “Los sin Sello” es un programa producido por la Agrupación de Músicos Populares. Esta organización se armó cuando vecinos de los barrios y el campo, que nunca habían tenido la oportunidad de presentar o difundir su música y su poesía, decidieron hacerlo a través de Radio ALAS. Hoy, es uno de los programas con mayor audiencia, hasta el punto que los mismos músicos organizan sus presentaciones desde la radio u otros sitios. El conductor del grupo habla de su propia sorpresa: “Ni nosotros pensábamos que íbamos a tener tanta repercusión. Es impresionante lo que se genera en cada encuentro que hacemos en la misma radio y luego del programa... Por la radio aprendimos a salir, a producir y mostrar lo que sabemos hacer: cantar y tocar nuestros instrumentos. Aprendimos a trabajar en equipo y producir espectáculos. Nos encanta. Hasta comienza a ser un medio de sobrevivencia para el mismo grupo”. Mientras tanto, la Agrupación de Músicos Populares se ha presentado en diversos eventos de la provincia. La experiencia ha inspirado a otros artistas y hoy tiene perspectiva de movimiento social cultural en toda la comarca. La radio es conocida en toda la comarca fundamentalmente por la participación de la gente. Así lo demuestran las coberturas en todo el municipio mediante referentes en los barrios. En general, se asume como sus puntos fuertes: la cobertura noticiosa local, las transmisiones de las sesiones legislativas, la presencia en situaciones problemáticas para hacer visibles la necesidad de la gente y las percepciones de los actores sociales, la apertura de espacios para que la gente se organice y desarrolle sus propuestas culturales y artísticas. Bettina Labrune, dirigente del Centro Cultural "Centro Eduardo Galeano", dice: "Hace más de quince años que vivo en El Bolsón y siempre esta radio estuvo presente en cuanta malaria ha ocurrido y ha sido la voz de la gente más necesitada”. Valeria Belozercosvky lo confirma: "Ir a los barrios y que se escucharan las voces que nunca se habían escuchado generaba una magia particular. A lo largo de estos años, hay cosas que pasaron en este pueblo que no hubieran sucedido si no hubiera estado ALAS. Nosotros nunca creíamos que los campesinos y mapuches, las mujeres, los niños no sabían hablar". Un hecho clave que demuestra la legitimidad comunitaria que tiene ALAS fue el cierre de la radio. Radio ALAS, como las demás radios argentinas, apenas tiene permisos precarios y provisorios para salir al aire. No se cuenta con una ley democrática que las legalice. En un momento hace cinco años, en plena etapa del gobierno menemista, se comenzó a perseguir a las radios desde la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC). Comenzaron por los lugares más alejados. En El Bolsón, una radio comercial denunció que Radio ALAS había vendido la frecuencia. A pesar de su falsedad, la denuncia tuvo eco en las autoridades del COMFER (Comité Federal de Radiodifusión), probablemente porque algunos sectores políticos de El Bolsón la apoyaban. El día que la CNC llegó al Bolsón, la radio anunció por aire que venían a decomisar los equipos y silenciarla. “En menos de dos horas, doscientos oyentes se autoconvocaron en las puertas del edificio para defenderla, y no permitieron que los funcionarios de la CNC se llevaran los equipos” se recuerda Valeria. “Fue impresionante ver a tanta gente delante de la casita azul defendiendo su medio. Son cosas que no se pueden olvidar. La radio comprobó su capacidad de convocatoria en 1999”, dice Daniel Fontenla. Ni la misma policía de El Bolsón se animó a intervenir. Los equipos quedaron ‘precintados’ bajo la custodia de la emisora hasta que se llegara a un acuerdo. Mientras tanto la gente de la radio y los oyentes organizaron ‘radios abiertas’ a través de espacios en otras emisoras. Así pudieron continuar con parte de la programación. ALAS apeló con recursos de amparo y sus oyentes hicieron petitorios. La protesta tomó dimensiones nacionales e internacionales. FARCO, AMARC y ALER apoyaron con diversas iniciativas. Después de un año y medio de gestiones, el gobierno restituyó el permiso precario provisorio y ordenó deshacer el precinto de los equipos. Radio ALAS volvió al aire. Un día de abril, desde el Programa de “América Viva” se propone al aire la idea de formar un club de oyentes del programa. Se larga la idea que ya no se quiere seguir con oyentes pasivos, sino con gente activa y crítica que participe en la definición de la programación. Así se podría lograr la ida y vuelta de la comunicación. En vez de ‘oyentes’ serían “radio-participantes”. En poco tiempo la propuesta se convirtió en realidad. Comenzó a llamar gente y ellos mismos se organizaron. Finalmente, este club no sería de un programa sino de toda la radio. El momento más evidente de su presencia fue el día que quisieron cerrar la radio. Los oyentes comenzaron a juntarse en la radio para apoyar
iniciativas comunitarias, a comentar la programación, a sugerir
ideas y colaborar de manera directa con la sostenibilidad económica
de la radio. Por fin, se constituyó el Club de Radioparticipantes.
Sus objetivos son: El Club de Radioparticipantes es un elemento clave de
la sostenibilidad integral de Radio ALAS. El club participa en el Consejo Editorial de la radio, cuando éste se reúne para evaluar la programación y la acción integral de la institución. De un total de 200 radioparticipantes, se eligen cada año los delegados y delegadas que participan de manera rotatoria en estas reuniones. El compromiso del club se demostró cuando en una ocasión entraron a robar a Radio ALAS. Revolvieron todo y se llevaron el equipo de exteriores (grabadores portátiles y handis). Fue en una época en que ALAS había denunciado los manejos inescrupulosos de algunos políticos. “Contamos al aire lo del robo y comenzaron a caer los radioparticipantes y toda la gente que quiso... Hicieron una maratón para comprar los equipos que se habían robado. Todos y todas aportaban algo: una sesión de peluquería, la venta de un reloj, dinero del propio bolsillo, hacían remates de objetos, un montón de cosas. En un día se reunió el dinero para comprar exactamente lo que se habían robado", (Daniel Fontenla). La creatividad ha estado a la orden del día del club. Algunos comercios de la zona, por el hecho de estar adheridos al club, hacen descuentos cuando se compra en ellos. Es otra forma de contribuir a la sostenibilidad económica. La práctica inspira y advierte Para llevar adelante este proyecto durante 15 años y hacer de su programación una estrategia de comunicación de fuerte incidencia local, el esfuerzo colectivo ha sido clave. FM ALAS cuenta con un equipo de seis personas estables que forman parte del equipo de dirección, en el cual están representadas las áreas de la radio: programación, dirección artística y periodística, administración, centro cultural, área técnica, y las demás acciones que se distribuyen entre los miembros: asuntos legales, relacionamiento institucional y seguimiento de actividades puntuales. Cada una de las áreas tiene su equipo de trabajo que se coordina para llevar adelante las tareas particulares, conforme los objetivos de la radio. Lograr cuidar esta organización requiere de una dedicación intensiva. Sin embargo, ninguno de los integrantes de la radio, después de la crisis económica del 21 de diciembre del 2001 en la Argentina, puede dedicarse sólo a esto. El golpe económico no sólo afectó al bolsillo de sus trabajadores, también al de la radio. La sostenibilidad económica tradicional de la radio consiste en:
Además, la radio alquila su Salón de Usos Múltiples (SUM) para diversas actividades. En el SUM, los programas de la radio realizan actividades vinculadas a sus temáticas. Es también un espacio de reunión y de celebración comunitaria. A cambio de una pequeña contribución, la gente organiza eventos teatrales, musicales, charlas, seminarios y talleres. Todos estos ingresos no son suficientes para garantizar una sostenibilidad sólida de la radio. Hoy, la radio está sobreviviendo. A pesar de su fuerte articulación comunicacional e institucional y a pesar de la calidad de su programación, la radio tiene serias debilidades a nivel económico. Los salarios de operadores y algunos conductores no alcanzan a cubrir sus expectativas económicas. En una reunión general con el personal, al finalizar esta investigación, se dijo:“...Hacemos malabares desde hace 15 años para sostenerla y lo hemos logrado. Nuestro problema económico no está solamente en función de nuestras capacidades para desarrollar un proyecto desde el punto de vista de la sostenibilidad económica. Otro condicionante es que nuestro mensaje que afecta a los poderes locales. Optar por comunicar desde lo que la gente necesita, ser espacio de intermediación social no es un rol que estén desempeñando los medios comerciales”. No basta la buena voluntad para sostener un proyecto comunitario y alternativo. Así lo dice Daniel: “No nos gusta que nos digan voluntaristas. Probablemente necesitamos de un impulso económico que nos ayude con un poco de aliento y logre fortalecer la gestión de la institución. Jamás, en 15 años, tuvimos cooperación internacional y quisiera tener algo de ella”. En la última reunión con el equipo de la radio, cuando las velas ardían y ya estaba todo dicho, nos despidieron con estas palabras: “No hay radio comunitaria, sin programación participativa que sea capaz de intermediar entre los diversos actores sociales, sin capacidad de criticar lo establecido. Pero, por sobre todo, no hay radio sin el placer y el gusto personal y colectivo de hacerla”. |
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1 Obra: Aires Indio. Relato: El Guitarrista. Milonga sureña. 2 Precinto: Cuando en la Argentina se persigue a las radios por cuestiones legales injustas, la modalidad de la Secretaría de Comunicaciones suele ser colocar el equipo transmisor en una caja y cerrarla con cinta. A esto se llama “precinto”, a la acción: “precintar”. 3 Al cierre de este relato salió a la difusión una resolución del máximo tribunal por el cual "La Corte Suprema de la Nación declaró la inconstitucionalidad el artículo 45 de la ley 22.285, que excluye a las personas jurídicas no comerciales del acceso a las licencias de radiodifusión". Así lo informó el Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO). Este importantísimo logro se debe a la presentación iniciada por la radio comunitaria "La Ranchada" de la ciudad de Córdoba. Dicha reglamentación es arbitraria, sostuvo el Tribunal, al "excluir de un modo absoluto, sin sustento en un criterio objetivo razonable, a determinadas personas jurídicas de la posibilidad de acceder a una licencia de radiodifusión, por no haberse constituido en una sociedad comercial, pues ello importa en definitiva, una irrazonable limitación al derecho a expresarse libremente y de asociarse o no hacerlo". |
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