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Una
radio con plumas de colores... |
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Cuetzalan -Lugar de plumas preciosas El Instituto Nacional Indigenista-(INI) El Consejo Consultivo de la radiodifusora El consejo y las organizaciones La Voz de la Sierra Norte, |
Aurora
Velasco
Una radio con plumas de colores “¡Amigos y amigas! Estamos en transmisión. Esta es la XECTZ “La voz de la Sierra Norte” transmitiendo para ustedes...Y para empezar, vamos a escuchar “xochipitzahua1”...” La música va envolviendo todo con ese ritmo tan especial que tiene el “xochipitzahua”. Son las seis de la mañana y en un montón de comunidades que no sobrepasan los mil habitantes, se inicia el día con el acompañamiento de la radio “que habla en “náhuatl” y en totonaca, que pone la música que les gusta, que da la información que necesitan”, (Isauro Chávez, director de la radio). En casi todas las rancherías, las casas están dispersas. Tienen en el centro la iglesia, el palacio municipal o las oficinas de las autoridades, un par de tienditas y algunas casas de mestizos. En pocos lugares, hay escuela primaria completa. Muchos salen a estudiar a la cabecera municipal: Cuetzalan.
El municipio de Cuetzalan cuenta con una población aproximada de 30 mil habitantes. El 80% de la población es rural y sólo el 15% se considera urbana y vive en la cabecera municipal. Predominan los indígenas con un 60%, de los cuales más de la mitad son monolingües. La mayoría habla el “náhuatl” como lengua materna, aunque un gran grupo habla también el español. El 40% son mestizos quienes se han ido introduciendo y provocando un fuerte impacto cultural y económico. Algunos indígenas se han aculturado y se han integrado al grupo de mestizos. En el 1992, un pequeño grupo es encargado por el Instituto Nacional Indigenista (INI) para hacer una investigación en la zona de trabajo, dentro de los cinco Centros Coordinadores Indigenistas de la zona: Huauchinango, Tetela de Ocampo, Huehuetla, Teziutlán y Zacapoaxtla, con el fin de instalar una emisora del INI en la región. Los investigadores recorrieron comunidades, hicieron 32 asambleas, contactaron a organizaciones no gubernamentales que trabajan en la región y a representantes comunitarios, y a partir del material recavado propusieron el perfil de la XECTZ. “Dos indígenas y dos profesionistas hicimos la investigación. Yo, indígena, sin título universitario, pero mucha experiencia en trabajo de campo, en investigación, con publicaciones que hicimos sobre trabajo comunitario e investigación de alguna manera relacionada con antropología, y Guadalupe, totonaca que trabajaba en educación de adultos, pudimos apoyar en la investigación y sirvió mucho poder hablar con la gente en su propia lengua. Hacíamos reuniones, pasábamos un video del INI “Tiempo de radio” y después les platicábamos de la radio. Las estrategias de participación las platicábamos allí: cartas, visitas, foros, el Consejo Consultivo. Les decíamos: “El que quiera participar se puede integrar”. El Consejo Consultivo tiene la finalidad de orientar la barra de programación, es una instancia de consulta, ustedes nos pueden decir si les gusta la programación, si hay que cambiar algunas cosas...”, (Isauro Chávez, actual director de la emisora). La XECTZ, “La Voz de la Sierra Norte”, salió al aire el 21 de agosto de 1994, transmitiendo en 1350 AM, con 5 Kw. de potencia desde Cuetzalan, Puebla. Se dirige a una población mayoritariamente indígena de dos grupos étnicos: náhuatl y totonacas, cubriendo con su señal 64 municipios (1010 localidades) de la Sierra Norte de Puebla y 18 municipios (980 localidades) del estado de Veracruz, hacia el Golfo de México. La emisora tiene como objetivo contribuir al libre desarrollo de los pueblos indígenas mediante acciones de comunicación que conlleven la activa participación de las comunidades en su planeación, ejecución y evaluación. La radio inició su trabajo con todo lo que supone
el trabajo de una emisora, en una región en donde hay una fuerte
presencia de organizaciones civiles y muchas instituciones de gobierno. La Voz de la Sierra Norte transmite desde un edificio que ya quisieran tener varias emisoras, rodeado de un jardín lleno de plantas y flores que en Cuetzalan se dan de maravilla y entre cantos de pájaros de todo tipo. En la recepción, constantemente hay gente que va a mandar sus avisos, a recibir recados, a saludar. Y dentro, alrededor de un patio, están los cubículos, la fonoteca, las cabinas de grabación y el centro de documentación. Lamentablemente, el patio está techado con domos2 que lo hacen demasiado caliente, pero Isauro está pensando hacer algo para poder aprovechar el lugar. En la parte de atrás, hay una cabina de grabación y un auditorio, donde se celebran reuniones de trabajo y fiestas, y un espacio al aire libre para el programa de música en vivo que se realiza todos los domingos. Desde allí, la radio suena todos los días durante 14 horas con “huapangos”, “xochipitzahuas”, música regional, noticias, complacencias y avisos, y acompaña a los pobladores de la sierra, durante todas sus labores. Y los días parecen menos largos. Cuetzalan Los nombres en idioma indígena tienen un sonido especial y un significado. Sobre el significado de la palabra Cuetzalan hay varias versiones: unos dicen que quiere decir “lugar de quetzales”, pero otros dicen que es imposible que haya habido quetzales en esa región por el tipo de clima y vegetación. Otros dicen que viene de “cuetzalli” o “cuetzal” que en “náhuatl” significa “pluma roja bermejo”, debido a que en la región abundaban unos pájaros llamados “cutzaltótotl” que tenían plumas de ese color. O “lugar de plumas preciosas” ya que en la zona había muchos papagayos “teotznatl”, palabra que significa “pájaro que tiene plumas de varios colores.” 3 “En la antigüedad, la mayor riqueza de la zona muy preciada al encumbrarse en el centro de México, era la gran variedad de aves que proporcionaban lo más preciado para esos pueblos: las plumas, ‘quetzalli’ en lengua “náhuatl”, que eran objetos suntuarios y religiosos; sobre todo plumas largas, azules o coloradas de la guacamaya”, (Arizpe 1973:28). El caso es que Cuetzalan es un municipio ubicado en
la Sierra Norte del Estado de Puebla y es uno de los pocos municipios
que cuenta con una población en su mayoría indígena.
Cuetzalan es una ciudad mágica a la que se llega después
de un largo recorrido por una sinuosa carretera pavimentada que va en
medio de la sierra. En esta ciudad, están todos los servicios del municipio: hospital, presidencia municipal y comercios. En las afueras, en una colina muy cerca del hospital general que antes pertenecía al Instituto Nacional Indigenista y hoy es de Salubridad, se encuentra la XECTZ “La Voz de la Sierra Norte”, Radiodifusora del Sistema de Radios Indigenistas del INI. El Instituto Nacional Indigenista-(INI) A partir del triunfo de la revolución (1921), se empieza a hacer en México una reflexión sobre el indígena. Parte de reconocer la diferencia cultural que existe entre comunidades mestizas y comunidades indígenas, con la inquietud de integrar a estas últimas a la vida social, económica y política del sector mayoritario del país. Luego, en los años 30, cuando en América Latina se hablaba de la necesidad de que los gobiernos atendieran especialmente a sus grupos étnicos, el gobierno mexicano, con Lázaro Cárdenas como presidente, crea el Departamento Autónomo de Asuntos Indígenas y postula el respeto hacia las comunidades indígenas, exaltando sus valores tradicionales y su organización comunitaria. En ese tiempo, nace también el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que dedica buena parte de sus esfuerzos al rescate arqueológico prehispánico. Una década después, en los 40, se crea el Instituto Indigenista Interamericano con sede en México; y, en 1948, se funda el Instituto Nacional Indigenista (INI) que instala el primer Centro Coordinador Indigenista en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. La idea del gobierno, con la creación del INI era: • Preservar los valores esenciales de los grupos
indígenas dentro del marco pluricultural de la nación. “La política del INI tiene como premisas la pluralidad étnica y cultural de la Nación. El bienestar indígena es considerado no sólo en su propio valor, sino como medio para fortalecer la identidad nacional a través del desarrollo y la preservación de las identidades étnicas existentes”, (INI 40 años 1988:524-525). Una parte de la MISIÓN del INI, del cual forman parte las emisoras indigenistas, señala:
Por otro lado, la VISIÓN dice:
A partir del 1 de marzo de 1979, el INI inicia su incursión
en la radiodifusión como una política oficial: abrir emisoras
en las regiones indígenas, cerrando así las puertas al
otorgamiento de concesiones a grupos sociales que solicitaban frecuencias
en zonas marginadas, para realizar un trabajo educativo. En 1985, se creó el Departamento de Radio del INI y se dio a conocer el “Manual de Organización de las Estaciones Radiodifusoras”, donde se habla del Consejo Consultivo como una forma de participación en la definición del perfil de las emisoras. Y desde 1989, este departamento se transformó en la actual Subdirección de Radio. El objetivo general del Sistema de Radiodifusoras Culturales Indigenistas es:
Y sus objetivos particulares son:
Actualmente, el INI cuenta con un Sistema de Radiodifusoras Culturales Indigenistas integrado por 24 emisoras ubicadas en 15 estados de la República. Se estima que la cobertura del sistema alcanza a 22 millones de personas de los cuales seis millones son indígenas. La Ley le pone tres límites al Sistema de Radiodifusoras Culturales Indigenistas: no propaganda religiosa aunque se transmiten las fiestas religiosas y el santoral; no proselitismo político aunque se puede invitar a los diferentes candidatos para que expongan sus plataformas y no publicidad ya que las radios culturales no pueden recibir dinero por comerciales.4 El Consejo Consultivo de la radiodifusora “En realidad, formar parte del consejo es
como ser algo así como pequeños detectives”, “La característica de esta emisora es la participación comunitaria como uno de sus elementos esenciales. Hay muchas estrategias de participación, las llamadas telefónicas, las peticiones de la gente, la gente que viene a dejar sus cartas para mandar un saludo o dar un aviso. Pero hemos pensado hacer que se logre que la gente utilice el medio no sólo para avisar cosas sino para decir esta boca es mía”, ( Isauro Chávez). El Consejo Consultivo responde a la normatividad del Instituto Nacional Indigenista y del Sistema de Radiodifusoras Culturales Indigenistas (SRCI) de integrar la participación comunitaria en sus emisiones y en la orientación de la barra de programación. Es el instrumento mediante el cual los indígenas tienen presencia. Como su nombre indica, su objetivo es ser un órgano que exprese su opinión y proponga alternativas para un mejor logro de los objetivos de la radiodifusión indigenista. No es una instancia de decisión. Las decisiones y las normas dependen de las autoridades del Instituto, pero son una instancia de consulta que tiene como objetivo:
Y tiene unos lineamientos fijados por el INI: - Estar compuesto mayoritariamente por representantes
indígenas. Se supone que en todas las emisoras del INI existe un Consejo Consultivo, pero en la realidad en muchas funciona sólo formalmente. En La Voz de la Sierra Norte, el Consejo está más integrado a la práctica de la radio. La historia del Consejo y el proceso de conformación de éste, están muy ligados a la historia de la radio, a la investigación, a la convivencia y colaboración con organizaciones sociales y comunitarias que permitieron, un poco más adelante, su formación. “El Consejo Consultivo se inicia en el 96 con las organizaciones contactadas. Empezamos a visitarlas. Con el apoyo de muchachos de servicio social se hace una campaña radiofónica hablando del consejo como una forma de participación más organizada. En ese entonces, está Ángel Diez de director y con él empieza la labor del consejo. La gente empezó a confiar en nosotros. Y en mayo del 97, hacemos el Consejo Consultivo. Obviamente lo hacemos con mucha pompa: llamamos al Delegado Estatal, al Coordinador y a representantes de las organizaciones”, (Isauro Chávez.). El Consejo Consultivo se formó con representantes de 22 organizaciones: “Organizaciones de productores, mujeres artesanas, cooperativas, médicos tradicionales, artesanos independientes, escritores indígenas y fondos regionales. Se integraron primero los de la región más cercana y ya luego, poco a poco, se fueron integrando otras”, (Angélica Gutiérrez, trabajadora de la radio). Actualmente, son 27 las organizaciones que forman parte del Consejo Consultivo de La Voz de la Sierra Norte. De éstas 14 son “náhuatl”, 9 son totonacas y 4 son mestizas. Cuatro organizaciones son de mujeres y el resto son mixtas. Todas participan de manera voluntaria y activa en las cuatro reuniones anuales que celebra el consejo. Hay una Comisión de Seguimiento, nombrada por los integrantes del consejo que se reúne de manera trimestral para coordinar y revisar el cumplimiento de los acuerdos. La estructura es muy simple: la Asamblea General, una Comisión de Seguimiento y un Secretario Técnico. No hay representación institucional ni gubernamental, sólo organizaciones no gubernamentales y fondos regionales, que son grupos que apoya el INI. Cada representante está relacionado con su comunidad. La Comisión de Seguimiento dura dos años. La plenaria toma decisiones y con el personal de la estación reenfoca la programación. La Comisión de Seguimiento revisa: “Aquí dicen que tal cosa, ¿cuándo lo vamos a hacer, quiénes vamos a participar?” Actualmente, en la Comisión de Seguimiento están tres “náhuatl” y dos totonacas. Sólo una mujer. En la asamblea general, participan todos los representantes de las organizaciones integrantes del Consejo Consultivo. La Comisión de Seguimiento se integra con cinco consejeros designados en Asamblea General. El secretario técnico es el director de la emisora y tiene entre sus funciones citar a reunión, coordinar las reuniones y llevar el libro de las actas. Siendo el consejo una instancia de consulta, las organizaciones integradas acuerdan con el personal de la emisora un calendario de reuniones con el fin de analizar y dar seguimiento a la barra de programación. Esta es la principal función que tiene actualmente el consejo: sugerir y proponer nuevos programas. “A la radio le sirve para tomar alternativas de solución cuando hay algo, por ejemplo: esto se podría hacer así. Más cabezas piensan mejor. Participan igual hombres y mujeres. Por ejemplo, hubo una discusión interesante cuando la ley indígena y todo eso”, ( Martha Jiménez auxiliar de programación). El Consejo Consultivo no tiene representantes de instituciones de gobierno como consejeros, aunque invita y hace espacio a las instituciones que tienen proyectos en la zona para que expongan sus programas. Una de las cosas que llama la atención es la visión y la opinión que tienen los miembros del Consejo Consultivo acerca de la radio y acerca de su participación en el consejo. Isauro Chávez, el director de la radio, afirma: “El Consejo Consultivo se inicia en el 97, pero ha tenido un proceso de formación, de capacitación, de entender poco a poco cuál es su papel. Las organizaciones al principio decían: ‘queremos esto y esto y esto’, pero todavía no entendían de qué se trataba. Les llama la atención venir a la estación, tener el micrófono. Siempre el tener el micrófono en la mano te da cierto “status””. Las personas que han participado en el consejo son muy diversas: - María Luisa Ocotlán es partera como su mamá y como su abuela. Pertenece a una organización de médicos tradicionales que dan consulta y hacen curaciones en un ala designada para eso en el hospital general y en otro local que tienen cerca de la radio. Asiste a la radio con el traje “náhuatl”: blusa bordada y falda de enredo. Actualmente, no es miembro del Consejo Consultivo. Dice: “A veces vengo a escuchar, cuando la propietaria no puede venir. Ahora en la radio nos propusieron que seamos padrinos de imagen (de la virgen) y echamos una mano cuando se puede. Sobre la función del consejo, opina: “Cada mes o cada dos meses que venimos a reuniones, se levanta acta de lo que se habla, en cuanto a los avisos, que queremos un aviso urgente, ya sabemos a qué hora están los horarios. Pasan los avisos de salud, de pláticas, de reuniones, de la escuela, han hecho programas sobre embarazo, parto y del curandero sobre cómo hace su trabajo, las limpias y todo eso”. - Ofelia Pastrana Moreno es de Veracruz, psicóloga, conoció Cuetzalan, le encantó su vegetación y su gente y ahí se quedó. Tiene 17 años trabajando en la región con mujeres indígenas en el Centro de Asesoría y Desarrollo con Mujeres (CADEM): “Yo conocí el proyecto desde el 92. Vino el proyecto de integrarnos al Consejo Consultivo y yo fui la primera Consejera Propietaria cuando estaba aquí Ángel y lo constituimos. La radio ha jalado mucho. A la gente le gusta oírse, participar. Hemos participado desde la barra de programación, invitamos a la radio a eventos, coordinamos actividades, hacemos proyectos como el de capacitación para corresponsales comunitarios. De todo”. “La radio tiene todas las ventajas por donde lo quieras ver. La radio te permite decir tu palabra, tu voz, tu pensamiento, tus demandas y te permite escuchar. Hay un espacio abierto. Quien quiera puede integrarse. Cualquier grupo que traiga carta de su organización puede integrarse. Puede hacer programas, llamar a la radio, hacer proyectos. Hay total puerta abierta y eso es muy bonito. Hacemos plan de trabajo, evaluación cada año. Hay un reglamento interno que vamos haciendo. El que tiene más poder es el director, que es el secretario técnico del consejo, pero nos han tocado abiertos, incluyentes, demasiado confiados en que todo va a salir bien. Hay algunas limitantes, cosas de la institución que no dependen de nosotros...”. Uno de los logros importantes es el gran poder de convocatoria
que tiene la radio y que le permitió reunir las organizaciones
en el consejo donde les ofrece un espacio para debatir, convivir, opinar,
coordinar y planear acciones conjuntas. De hecho, el consejo trabaja en íntima relación con el director de la radio. La única vez que han tenido diferencias fuertes, fue en el año 2000 cuando la visita de los Zapatistas. “Se ponen buenos los debates. Por ejemplo, cuando los Zapatistas, no todo mundo le quería entrar. No se llegó a acuerdo y se sacó el tema de la discusión del consejo.” - Cecilia Ávila Francisco vive en Yahualichan, comunidad en la que hay una zona arqueológica con una pirámide del mismo estilo que las del Trajín, junto a una enorme iglesia en sincretismo total. El poblado tiene una escuela, un parquecito y algunos comercios. Bajando por una vereda, entre cafetos, está la casa de Cecilia y su familia. Su casa es pequeña. En la puerta tiene una bandeja con semillas de caoba y algunas plantas. Adentro, un altar decorado con plástico picado, flores y frutas. Cecilia usa el vestido “náhuatl”. Tiene un hijo que ya va a la escuela y una hijita, Azucena. Cecilia pertenece a una organización de mujeres que tiene proyectos productivos, hacen artesanías, sobre todo textiles, que venden en una tienda que abrieron a la entrada del pueblo en donde tienen también un comedor de platillos regionales. Para ella, la función del consejo es muy clara: “En realidad formar parte del consejo es como ser algo así como pequeños detectives, ver en las comunidades, en nuestras regiones, si la gente lo está escuchando, si le está beneficiando, ven lo bueno y lo malo. Nos reunimos para ver qué avance se tiene en cuanto comunicación en la comunidad, qué es lo que le gustaría escuchar, si son cuentos, mensajes y experiencias. Concentrarnos y ver algunos problemas que se encuentran en la radio, cualquier cosa. Hay gente que se aprovecha de la comunicación para dar un mensaje malo y hay que dar un pequeño remedio para que no siga sucediendo". “Ha sido difícil participar porque como organización y como indígenas carecemos de recurso económico y debemos ser más responsables, no nada más de responsabilidad sino poner de nuestro recurso para participar en el Consejo Consultivo... Es una responsabilidad grande que todo marche bien. Es un poco más trabajoso siendo mujer. Tenemos que atender la casa, los hijos: él se va a la primaria, mi niña está chiquita ¿con quién la dejo?, lavar toda la ropa y a las 10 en punto hay que estar en el consejo. Gracias a Dios, mi familia me ha apoyado muchísimo”. - José Roberto Méndez Diego es fundador de la Organización “Maseualnemilis” (“Nueva Vida Indígena”), formada por 6 mujeres y 4 hombres, todos jóvenes indígenas. Tiene como finalidad organizar actividades de promoción para mejorar el nivel de vida. La primera acción que han hecho es capacitarse “en una forma de liderazgo”. Roberto forma parte del consejo: “La radio convocó y nosotros tuvimos la idea de participar en la radio, de ser equipo de trabajo. Tuvimos el apoyo del INI para un proyecto de becas y un proyecto productivo. Las organizaciones no gubernamentales, como parte de la sociedad, estamos al tanto de la programación, hacemos observaciones sobre el trabajo, estamos revisando la programación, evaluando, viendo desde una posición del auditorio, qué está bien, qué está mal; por ejemplo, los avisos. Que la radio tenga cuidado al dar la información, que no pase vaciladas que luego mandan. También en los saludos. Que un porcentaje sea en nuestros idiomas, hay que equilibrar. Llevar ese tipo de control, mínimas cositas, la participación del locutor al dar la hora. Es la posición de parte del consejo siempre estar al pendiente. Tal día queremos este espacio para que tengamos voz, tenemos esta inquietud, esta palabra. Nosotros como comunidades tenemos el derecho de manejar la radio. Es del gobierno, pero la legislación nos dice: ‘las comunidades tienen el derecho’. Hasta el momento no ha sido así. Es parte del camino, siempre y cuando tengamos elementos y capacidad de manejar la radio. No es fácil. Todavía estamos un poquito fuera... Por ahora, somos parte como vigilantes... Como consejo la población nos identifica como parte de la radio y tienen más confianza en llegar. Nos permite un acercamiento. Nos permiten usar los micrófonos...” Existe en algunos, muy pocos, la inquietud de ser algo más que un consejo institucional, convertirse con el tiempo en un consejo independiente y darle otra dimensión al espacio con el que hoy cuentan, pero no es fácil. La mayoría de las organizaciones no tienen financiamiento suficiente para meterse más de lleno a la radio o para tomar en sus manos esa responsabilidad y no todas las organizaciones que forman parte del consejo, tienen esta inquietud. Más bien, aprovechan los espacios y se atienen a los lineamientos de participación institucionales. Una inquietud que tiene ahora el consejo es lograr la ampliación de potencia que solicitaron a la Subdirección de Radios Indigenistas. Parece que ya está aprobado el proyecto para este año. - Rufina Edith Villa Hernández es miembro de una organización de mujeres que empezó trabajando y reflexionando sobre la salud de las mujeres y ahora tiene varias actividades de capacitación y producción. Es ex consejera y, actualmente, Regidora de Tradiciones y Costumbres en el municipio, por parte de un partido de oposición. “Cuando empezó a funcionar la radio, hicieron invitación a las organizaciones para participar. La organización propuso a una compañera y quedamos integradas al consejo. Las ventajas como consejo es que podemos dar propuestas para la programación, el estar informadas, que se tome en cuenta a la organización en la toma de decisiones y participar en algunos eventos que se organizan y participar en las diferentes sesiones programadas en la radio. Se tienen las propuestas elaboradas pero es el consejo el que aprueba o ratifica algunas cosas que se están proponiendo. Toma las decisiones sobre la programación y tiene conocimiento sobre los eventos que se vayan a realizar y ayuda a la organización de foros, mesas redondas y encuentros”. El consejo y las organizaciones La radio ha tenido el poder de convocar y reunir a las organizaciones de la región. Sin embargo, más allá del consejo, todavía no se logra emprender actividades en conjunto, aunque es interesante ver que, por ejemplo, la presidencia municipal invitó a la radio y a algunas organizaciones que forman parte del consejo, a una serie de reuniones para planear la forma de elegir al juez indígena y dar seguimiento a la labor del juzgado. La idea de contar con un Consejo Consultivo formado por representantes de las organizaciones que tienen presencia en la zona y procurar que éste sea un foro de unión, discusión y planeación de actividades conjuntas, es una idea verdaderamente inspiradora. En Cuetzalan, está funcionando. No es un trabajo terminado, es un proceso constante de construcción pero hoy participan de manera activa entre 15 y 20 organizaciones. En el 2002, se realizaron cuatro asambleas generales y tres reuniones con la Comisión de Seguimiento y según un documento realizado por Isauro Chávez, director de la radio, se han tenido avances notables como son: • Alta presencia organizativa en la región. El Consejo Consultivo es voluntario, aunque a las comunidades más lejanas se les apoya con el pasaje y en la radio se les invita café y comida, utilizando el presupuesto que se tiene para capacitación. Dice Isauro: “Hay una cantidad de dinero para capacitación y ese dinero lo aprovechamos para que la gente pueda pagar sus gastos, se apoye un poco. Aquí, les damos de comer, a los que llegan temprano les ofrecemos café. Les hemos demostrado que, además de que somos una institución, somos humanos. Eso es esencial. Cuando una institución sólo se relaciona fríamente con las comunidades, no es posible que se logren cosas”. La radio ha dado al consejo la posibilidad de administrar un pequeño presupuesto para la fiesta de aniversario de la emisora. Son alrededor de veinte mil pesos ( $us. 2,000). Las comunidades aportan a este presupuesto en especie: tocan, bailan, hacen la comida, sirven sin cobrar. Estas actividades son valoradas en efectivo como aportación comunitaria, como se puede ver en el siguiente cuadro:
Es interesante notar que esta radio, como todas las de INI, nunca se ha planteado – el reglamento no lo permite – la posibilidad del autofinanciamiento, ni la entrada de dinero por avisos y comunicados u otros servicios que prestan de manera totalmente gratuita a la población. Menos se han planteado la posibilidad de que las radios del INI pasen de indigenistas – es decir del Instituto Nacional Indigenista – a radios en manos de organizaciones o grupos locales, con un plan de autofinanciamiento propio. Algunos defienden, a capa y espada, que sigan como radios gubernamentales financiadas por el gobierno, para que éste no se desentienda de la labor de comunicación pública por llamarla de algún modo. El consejo participó en la Consulta Nacional
sobre Pueblos Indígenas, Políticas Públicas y Reforma
Institucional. Esta consulta se hizo (aunque de hecho, la decisión
estaba tomada), para saber qué pensaban las comunidades indígenas
sobre la propuesta de cambiar la estructura institucional del INI y
convertirlo en la Comisión Nacional para el Desarrollo de los
Pueblos Indígenas. Con esto, se pretende que la institución
sea más normativa que ejecutiva y que vigile que las diferentes
secretarías atiendan a los indígenas en sus demandas (de
salud, educación, etc.) como ciudadanos normales y no como antes,
cuando el INI era el encargado de atender a la población indígena
en todos los aspectos. En julio de 2003, se anunció oficialmente
el cambio. Las opiniones están divididas. Todavía no está
claro cómo quedarán las emisoras del INI. Siendo tantas y tan diferentes las organizaciones que participan en el consejo, es un logro el poder llegar a acuerdos, después de discutir y votar. Así es como en el 2002 se sugirieron y se tomaron acuerdos como: Producción radiofónica: • Una serie de 10 programas titulada “Platiquemos
Derecho”, sobre derechos humanos. Eventos: Otros • Sondeo de horario para reubicar de mejor manera los programas. Éste lo hizo la radio, por iniciativa del consejo, con ayuda del servicio social de la Universidad Iberoamericana de Puebla. La labor coordinada entre el personal de la estación y los representantes de las organizaciones del Consejo ha dado como resultado un proyecto de emisiones radiofónicas cada vez más acordes a los requerimientos de las mismas organizaciones y comunidades. La Voz de la Sierra Norte, La Voz de la Sierra Norte es una emisora del estado con un presupuesto y unos lineamientos puestos por el INI. No es una radio comunitaria. Sin embargo es una emisora que está trabajando con espíritu comunitario y con la participación de las comunidades. Es una radio que juega un papel muy importante en la región, tiene presencia, tiene peso y es un medio de comunicación que ha contribuido a mejorar la situación de los indígenas y a que se recupere el valor, la autoestima y el valor de una cultura muy rica en sus manifestaciones. Así lo atestigua mucha gente: “Si no podemos tener la opinión de todas las comunidades, una buena parte es la gente de las organizaciones, de las comunidades, que nos digan cómo estamos haciendo el trabajo, que nos orienten, son gente que escucha la radio y en base a esto es un buen acercamiento. No es la comunidad, pero es parte de la gente”, (Angélica Gutiérrez). “Para la radio el consejo es una cosa importante porque le da vida a la radio. Otra cosa sería si ellos dijeran qué hacer, sería una radio muerta, seguiría los dictados de la Institución. Dando la palabra a las organizaciones, vive. La gente está aprendiendo a conocer sus raíces”, (Ofelia Pastrana). “Aquí de plano estábamos casi apachurrados por la palabra española, la radio nos ha beneficiado en mucho porque de alguna manera estamos diferenciando lo que es en “náhuatl” y lo que es en español. Los mensajes se dan en “náhuatl”, en totonaca y en español. Y de alguna manera, nos está dando a conocer qué debemos valorar de lo que tenemos en la región: la tradición y la cultura”, (Cecilia Ávila Francisco). “Antes no había radio, llegó el momento que tenemos un radio que nos permite conocer otra gente, saber qué piensa otra gente, qué problemas tienen ¿qué pasaría por ejemplo si no hubiera habido radio cuando las inundaciones del 99? Quién sabe...”, (Roberto Méndez Diego). “La radio ha ayudado, se ha tratado de sensibilizar a la gente que los indígenas valen. Ha estado sobre los derechos indígenas. Había una mentalidad de que los indígenas son basura. Ahora hay más respeto. Cuando yo era pequeña el trato era horrible y eso ha ido cambiando. Veníamos a comprar a la tienda de un señor rico que daba más barato pero le aventaba a uno el cambio hasta allá. Ahora no veo ese trato. Hemos avanzado. Se trata a la gente como ser humano”, (Rufina Edith Villa Hernández). En fin, una paradoja. Una radio gubernamental que se va haciendo comunitaria y que va echando raíces mediante sus vínculos con las organizaciones indígenas de la región.
“El Consejo recomienda, nosotros lo llevamos al papel y lo llevamos a la práctica”. - El Consejo Consultivo, de La Voz de la Sierra Norte, no sólo participa activamente en las celebraciones y eventos de la radio; también, colabora económicamente con su tiempo, su música y sus tradiciones. Y tiene participación tanto en fiestas como en foros de discusión y análisis sobre los temas importantes para la región: el café, la ley indígena y la situación de las mujeres. Las personas de las organizaciones que han sido capacitadas van tomando conciencia del valor del trabajo coordinado y de la necesidad de discutir puntos de vista diferentes y llegar a acuerdos mínimos que permitan un trabajo más eficiente, así como de la importancia de la radio en las regiones (una región como esa donde las comunidades están) alejadas unas de otras y donde la comunicación no es fácil. - La radio puede ser líder, tener poder para convocar a las organizaciones de la zona y, de alguna manera, involucrarlas en una problemática común logrando así una integración y un diálogo entre los diferentes grupos y la toma de acuerdos y compromisos. - Además de la participación en toma de decisiones referentes a la programación, el consejo ha venido manejando un presupuesto, como dijimos anteriormente, para la organización de la fiesta de aniversario de la emisora. De esta manera, el consejo tiene una participación más activa en la radio. Se siente más parte de y responsable de la buena utilización de ese fondo y podríamos hablar de una incipiente, limitada pero interesante cogestión entre el consejo, las comunidades y la emisora. - La gente de las organizaciones, que forma parte del Consejo Consultivo, sabe y acepta que su papel es limitado, que las decisiones fuertes no les conciernen a ellos, que su campo de decisión está básicamente en lo referente a la programación y así lo asumen. Se ha logrado un foro en donde cada quien dice su opinión, comparte sus ideas, apoya las iniciativas de las organizaciones alrededor de temas a tratar en los programas y se une para organizar las fiestas de aniversario de la radio y para la realización de foros de reflexión sobre temas de interés general. - El Consejo Consultivo tiene en sí gérmenes de una mayor autonomía del poder indígena. El deseo es ser más independientes, tener más fuerza en decisiones más allá de la programación y emprender otro tipo de acciones. De cualquier manera, los consejeros entrevistados están contentos de ser parte del consejo y de lo que hasta la fecha se ha logrado. Ha sido una experiencia muy rica, con una institución que, en esa región, ha sido abierta e incluyente. - Por último, el futuro de la radio comunitaria en México, de la radio en manos de las organizaciones civiles, es todavía un sueño, pero hay experiencias inspiradoras, como ésta, que de alguna manera perfilan cómo podría irse haciendo realidad ese sueño. “Mantenerse como consejo sin ser Institucional (del INI). Mantener el espacio e irle dando la dimensión. Es difícil. Las organizaciones no tienen financiamiento. Pero se podrían hacer muchas cosas”, (Ofelia Pastrana). Algún día, se abrirán los caminos para que con todas las voces se construya una comunicación diferente, un mundo nuevo. Por lo pronto, La Voz de la Sierra Norte, una radio con plumas de colores, hace presencia, aglutina, informa y alegra la vida de los habitantes indígenas de la zona en que transmite, y marca pautas con la creación de espacios comunitarios de participación.
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1. Música de origen “náhuatl” ceremonial y festiva. 2. Un domo es un techo de plástico transparente y duro que deja pasar la luz . Pero también el calor. 3. Yañez Fernández Marily. Tesis de Ciencias de la Comunicación. Puebla 1999.
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